Los efectos del cambio climático y el aumento de la desigualdad entre (y dentro) de los países, amenazan con revertir muchos de los progresos de la agenda para el Desarrollo Sostenible 2030, advirtió la ONU en un informe difundido ayer.

El documento, presentado en la jornada inaugural del Foro Político de Alto Nivel sobre Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, un evento anual de evaluación clave de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), el proyecto mundial para lograr un planeta más justo y saludable.

Este nuevo informe mencionó avances en algunas áreas (reducción de la pobreza extrema, vacunación generalizada, disminución en las tasas de mortalidad infantil y aumento en el acceso de las personas a la energía eléctrica) pero advirtió que la respuesta a nivel mundial "carece de la ambición suficiente".

Concretamente, los efectos del deterioro ambiental están afectando la vida de las personas ya que generan las condiciones climáticas extremas, los desastres naturales cada vez más frecuentes y graves, y el colapso de los ecosistemas. Todo esto, señalan las Naciones Unidas, genera un aumento en la inseguridad alimentaria y empeoran la seguridad y la salud de las personas, exponiendo a muchas comunidades a situaciones de pobreza, desplazamiento y desigualdades cada vez mayores. 

El deterioro ambiental genera desastres naturales, desplazamientos y pobreza

Por ejemplo, el documento destaca que "la pobreza extrema es tres veces mayor en zonas rurales que en urbanas; que los jóvenes tienen mayor probabilidad a estar desempleados que los adultos; que sólo un cuarto de las personas con discapacidades graves recibe una pensión y que las mujeres y niñas del mundo aún enfrentan obstáculos para alcanzar la igualdad".

"El medio ambiente natural se está deteriorando a un ritmo alarmante", agregó el Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres. Además, en términos climáticos, el documento advierte que "los niveles de concentración de dióxido de carbono continuaron en aumento en 2018, la acidez de los océanos es 26% más alta que en las épocas preindustriales y se estima que, al ritmo actual de emisiones de CO2, se incrementará en un 100%, alcanzando el 150 para el 2100".