Mientras aún se evalúan los daños ocasionados por el devastador incendio de la catedral, la expresiones de tristeza por las pérdidas, ya comienzan a sumarse voluntades para la reconstrucción.

Las principales empresas francesas, y también los particulares, se lanzaron a anunciar donaciones multimillonarias para restaurar la Catedral de Notre Dame de París. La cifra superó los 500 millones de euros en pocas horas.

El propio presidente francés, Emmanuel Macron, anunció en su aparición televisiva de ayer frente al templo incendiado que se organizaría una colecta nacional y en el exterior para juntar dinero para las obras de restauración. El poderoso empresario Bernard Arnault, la mayor fortuna de Francia desde el conglomerado LVMH, dueña de Louis Vuitton, anunció una donación de 200 millones de euros.

Obras dañadas y salvadas

Las grandes pinturas de Notre Dame de París, dañadas por el humo del incendio que se generó en la Catedral, serán transportadas este viernes al museo del Louvre para su restauración, anunció el ministro de Cultura francés, Franck Riester. "No sufrieron daños ligados al incendio, pero sí vinculados al humo", declaró a la prensa el funcionario.

En otro orden, las grandes rosetas, que representan las flores del paraíso y fueron construidos en el siglo XIII, al mismo tiempo que el resto del edificio, "quedaron afectados, pero aparentemente no sufrieron daños catastróficos", dijo Riester. "Los arquitectos están evaluando junto con los bomberos las mejores medidas para preservar lo que está amenazado", finalizó.

Entre los elementos rescatados están las estatuas de los 12 apóstoles y los cuatro evangelistas, que estaban alrededor de la aguja y habían sido retiradas la semana pasada para ser restauradas, y el mayor órgano, uno de los tres que había en la catedral y que se considera uno de los más célebres del mundo, con cinco teclados y cerca de 8.000 tubos. De los otros dos, no hay datos fiables aún.

En cambio, la aguja (que ya había sido destruida varias veces), el crucero y el transepto norte, dos tercios del techo abovedado y tres reliquias, entre ellas una de las 70 espinas de la corona de Cristo, son parte del patrimonio arquitectónico, artístico y religioso que se perdió tras el incendio que afectó ayer a la histórica catedral parisina de Notre Dame.