En la UE se debaten medidas por más de USD550.000 millones para salir de la crisis provocada por el coronavirus. En este marco, cada vez más líderes políticos, sociales y corporativos presionan para que la salida tenga a la lucha climática en el centro de su estrategia.

En el Viejo Continente se discute sobre los billones de euros que se tendrán que gastar para ponerse de pie después de que pase la cuarentena y se terminen de sentir las consecuencias que el Covid-19 ha tenido en sus sociedades. En las últimas semanas, cada vez más líderes y sectores sociales de la Unión Europea están presionando para movilizar la inversión en proyectos que los encaminen a cumplir su objetivo de convertirse en el primer continente neutral en clima del mundo.

Por un lado, crece el conjunto de países miembros que no quieren que esta salida sea a costa de sacrificar la ruta verde de lucha contra el cambio climático que había lanzado la Comisión Europea antes de que la pandemia estallara. A mediados de abril, diez ministros de Medio Ambiente y Clima europeos firmaron una carta abierta para reclamar a Bruselas que use el Green Deal como herramienta de recuperación de la economía.

El principio fue firmado por Austria, España, Finlandia, Italia, Letonia, Luxemburgo, Holanda, Portugal y Suecia; pero no tardó en tener la adhesión de Grecia y de las dos principales economías comunitarias, Francia y Alemania, con lo que el mensaje se fortaleció. "El Pacto Verde de Europa debe estar en el centro de nuestro trabajo", señaló la ministra alemana de Ambiente, Svenja Schulze.