Los locales barriales de ropa y calzado podrían reabrir en la nueva fase de la cuarentena que comienza el próximo lunes. El Gobierno de la Ciudad estudia esa posibilidad, aunque está supeditada a cómo se desarrolle la curva de transmisiones de coronavirus en los próximos días.

Los comercios están cerrados desde el comienzo del aislamiento social, preventivo y obligatorio, por lo cual está en análisis el protocolo para su reapertura. En el caso que se aprobara la medida, los locales alcanzados serán los que están situados en los barrios, negocios de cercanía, mientras que no estarían incluidos los ubicados en zonas comerciales sobre avenidas, agregaron fuentes del GCBA en díalogo con Télam.

Sin embargo, la medida debe ser primeramente aprobada por el Gobierno Nacional en el marco de la nueva fase de la cuarentena, que arranca el lunes 8, y advirtieron que ello podría ocurrir “siempre que los resultados de la evolución de la curva den bien”

Además, estudian reabrir los negocios de rubros “no esenciales”. Estos comercios, que suman unos 10.000, fueron parte de una tanda de locales que el Gobierno porteño comenzó a habilitar el 12 de mayo pasado, pero que cerró pocos días después ante el incremento de casos en el distrito. Los shoppings, cerrados desde el comienzo de la cuarentena, seguirán de esa manera sin posibilidad de retornar a la actividad en el corto plazo.

Los locales de ropa y calzado podrían implementar, si se concreta la autorización para su apertura, la modalidad del “take away”. Los potenciales clientes retirarían el producto por el local, pero sin acceder a las instalaciones ni entrar en contacto con la mercadería.

En tanto, informaron que mantendrán los permisos para las salidas recreativas los fines de semana para los niños y niñas acompañados por un adulto, al tiempo que se informó que “se está analizando” autorizar la realización de prácticas deportivas en espacios abiertos como parques de grandes dimensiones.

En ese sentido, las autoridades porteñas manejan alternativas como otorgar permiso en horarios nocturnos, a partir de las 20 o 21, o matutinos, antes de las 7.

Finalmente, desde el lunes, también evalúan la posible rehabilitación de las galerías de arte de modo que no congreguen mucha gente en un mismo espacio.