"La vitrificación de óvulos es una de esas protagonistas inesperadas de esta pandemia, por un lado, porque empezó a calar hondo en aquellas mujeres que no pudieron avanzar en sus tratamientos de fertilidad por su suspensión en los primeros meses de la cuarentena. Por el otro, porque empezó a ocupar lugar en los pensamientos de esas mujeres que descubrieron que los planes no están garantizados y que, de un día para el otro, todo lo que soñamos puede verse en jaque", así describe el escenario el Dr. Sergio Pasqualini, director de Halitus Instituto Médico. 

Desde ese centro de fertilidad indicaron que las consultas para vitrificación aumentaron el doble. Esto se da en coincidencia con la pandemia y también con el lanzamiento de una campaña en redes junto a Fundación Repro.

De todas formas se da en un freno de actividad por el contexto, donde se vieron interrumpidos los tratamientos de fertilidad. En Halitus explican que  "se están haciendo vitrificaciones en pacientes oncológicas que pueden perder su capacidad reproductiva por el tratamiento contra la enfermedad o en pacientes con cualquier otra patología que pueda ver afectada la reproducción. Para el resto, lo que se hace es tener listos todos los estudios necesarios para que cuando esté todo para avanzar no haya demoras". 

Dudas frecuentes

Las parejas o mujeres que empiezan a pensar en esta posibilidad, suelen tener muchas preguntas. El Dr. Pasqualini aclara, en primer lugar, que la vitrificación no afecta la calidad del óvulo. Y al mismo tiempo, que la calidad de los óvulos tiene, en general, una relación directa con la edad, a menor edad mejor calidad. Respecto al número de óvulos necesarios, explica que cuantos más se tengan, más posibilidades hay que alguno sea bueno.

Una pregunta frecuente es la edad para vitrificar. Al respecto, responde: más joven, mejor. Según indica, no hay límite de edad para vitrificar, se evalúa en cada caso. "La vitrificación se instaló como una oportunidad real hace pocos años. Es decir, una mujer de 48 años no tiene que sentirse mal por no haberlo hecho, porque en la época  la tecnología de la vitrificación no se había desarrollado como para tener chances reales de éxito. Hoy es importante que toda mujer cerca de sus 30 años, esté informada para tomar una decisión", indicó.