Para las nuevas generaciones, las pantallas y los celulares son elementos naturales de la cotidianeidad con la que se criaron. Es su forma de conectarse, de intercambiar con el mundo. Este público que nada como pez en el agua en el entorno digital tiene una atracción lógica hacia soluciones como las billeteras virtuales. Así lo están viendo las empresas de ese sector, que destacan el potencial del segmento, la oportunidad de inclusión financiera y empiezan a lanzar propuestas específicas. Sin descuidar las precauciones que hay que tener en relación al uso por parte de los menores. 

"El acceso, manejo y relación de los niños con el dinero siempre ha sido un tema de preocupación para padres y familias. Los más chicos pasan cada vez más tiempo frente a las pantallas expuestos a potenciales peligros, trampas y estafas. Frente a este panorama, agravado por el cuadro de la pandemia, la respuesta tiene que combinar cuestiones técnicas y educativas en dosis adecuadas", señalan desde BKR. Pensando en estas cuestiones, esta fintech argentina que tiene a la inclusión financiera dentro de su centro gravitacional, decidió incorporar en su servicio un espacio para que los niños, a partir de los 10 años de edad, puedan tener sus propias cuentas validadas por sus padres para operar con dinero virtual y realizar las transacciones, que crecientemente ya venían haciendo o se disponían a hacer, en forma segura. 

Según explican desde la compañía, la clave de todo fue el desarrollo de una solución prepaga, es decir la posibilidad de que el niño abra su propia cuenta sin generar créditos ni deudas, donde puedan operar con dinero virtual bajo la autorización de sus padres, sólo contra saldo. No exige estar bancarizado. Hoy, el 23% de los usuarios de BKR son menores de 18 años, con un promedio de gasto de $560 mensuales. Básicamente usan el dinero para videos juegos y para plataformas de streaming como Netflix. En cuarentena, el uso de la billetera virtual por parte de los menores creció 20%. "Los niños consumen digitalmente, y eso requiere un pago digital", esa es la idea detrás de la propuesta. "Transmitir el valor real del dinero a los niños cuando es dinero virtual es una gran responsabilidad, por eso es importante aprendan con el dinero en saldo y sin crédito", explica Hernán Brennan, Director de BKR.

No son los únicos que ven el potencial de acompañar a esas nuevas generaciones.  "Para los adolescentes y jóvenes el celular es como una extensión de su cuerpo, están seteados de manera nativa para acceder a todo lo que necesitan desde el móvil. Esta configuración mental de los nativos digitales hace que las billeteras virtuales tengan muy buena aceptación entre la población sub 18", dice Juan Pablo Bruzzo, CEO de Moni, compañía de servicios financieros digitales que opera en Argentina y México. Explica que eso se da "a partir de la posibilidad de tener cuenta y tarjeta de débito que habilitó el BCRA el año pasado para menores de entre 13 y 17, pueden formalmente administrar sus finanzas cotidianas utilizando esa cuenta y tarjeta en la billetera digital de su preferencia, aunque también hay un uso más informal, a través de billeteras virtuales que permiten la asociación de tarjetas de sus padres, con las que los adolescentes realizan compras y pagos con QR, pago de suscripciones digitales y membresías de juegos, entre otras operaciones".

El experto describe además un panorama del crecimiento general en Argentina. "Antes de la pandemia tuvimos en el país un boom de uso de las billeteras virtuales, asociado principalmente a una primera gran ola de desarrollo de los pagos con QR cuando las grandes cadenas de fast food y estaciones de servicio habilitaron esa opción. Todo indica que cuando se restablezca la libre circulación y se reactive el consumo, veremos una nueva explosión", señala Bruzzo.