Con el Covid todo es barajar y dar de nuevo. Sin embargo, a pesar de los fuertes movimientos que se dieron hacia los suburbios más rurales de la mano de los confinamientos y el teletrabajo, hay calles que no pierden su prestigio como las más caras del mundo. Al menos por ahora. 

Según un informe de Douglas Elliman & Knight Frank y Business Insider, publicado por el diario La Vanguardia, la lista incluye ciudades de Europa, Asia y América del Norte.

En lo alto se ubica Hong Kong. Hay varias calles en esta ciudad que pertenecen a la selección, áreas en las que vivienda tiene un precio difícil de imaginar. En la famosa calle Mount Nicholson el valor medio de una vivienda son 81,8 millones de dólares y en el complejo residencial The Peak se llegó a vender una por 92 millones de dólares y en la calle Peak Road se vendieron dos propiedades juntas, en una sola venta por 154 millones de dólares.

Nueva York no podía faltar en la lista. Aunque poco a poco va perdiendo el puesto de ciudad más cara del mundo, según las publicaciones, sigue habiendo precios sorprendentemente altos. El famoso financista Bill Ackman compró un duplex de 1.250 metros cuadrados por 91 millones de dólares en la calle 57, la calle más cara de la ciudad. Central Park South es la segunda, hace unos años era el lugar donde estaba la vivienda más cara de EE.UU. de 239 millones de dólares. En la tercera calle más cara de Nueva York, Park Avenue, es complicado encontrar apartamentos que bajen de los 90 millones de dólares.

A pesar de un aparente éxodo de los más ricos de la ciudad, Nueva York todavía alberga a 7.743 personas con un patrimonio neto ultra alto, más que cualquier otra ciudad del mundo. El informe define a esta cohorte adinerada con un patrimonio neto de $ 30 millones o más. Según un informe de VL Hendrickson de Mansion Global, los potentados están regresando de los Hampton. Se espera que los compradores extranjeros ayuden a impulsar las ventas de bienes raíces, al igual que los jóvenes profesionales, según menciona la consultora. 

Londres es otra de las ciudades destacadas. Allí,  Kensington Palace Gardens, por ejemplo, es conocida como  "la calle de los famosos". El multimillonario ruso Roman Abramovich, dueño del Chelsea, llegó a pagar 145 millones de euros por una propiedad en esta arteria lujosa. El empresario del acero hindú Lakshmi Mittal, pagó 57 millones por otra vivienda. 

En tanto, en Avenue Montaigne de París, dos millones de euros es lo que cuestan algunos apartamentos que no pasan de 80 metros cuadrados. Quizás París no tiene las viviendas más caras, pero sí el metro cuadrado más valioso.

Antiguo esplendor de Florida

En el rubro de calles y avenidas comerciales, algunas de las más icónicas fueron perdiendo brillo. Es el caso de la emblemática Quinta Avenida, en Nueva York, que fue progresivamente abandonada por las firmas de lujo, ante el alto costo de los alquileres en tiempos de crisis. Ya antes de la pandemia la tasa de carteles de alquiler alcanzaba al 20%. 

A fines de 2018, la calle Florida en Buenos Aires ocupaba el segundo puesto entre las peatonales más caras. El primer lugar era para la avenida Presidente Masaryk en el DF México y el tercer puesto para García D'Avilla en Río de Janeiro, según el ranking de la consultora Cushman & Wakefield. Hoy la emblemática calle argentina atraviesa un momento difícil repleta de carteles de alquiler. En ese rubro comercial, las más caras del mundo incluían a Causeway Bay en Hong Kong, la prestigiosa Quinta Avenida en Nueva York y la afamada New Bond Street en Londres. Pero todo cambia y se mueve, como el tráfico. Sobre todo en tiempos de pandemia global.