La alimentación puede ser aliada en la pandemia. Fortalecer las defensas naturales del organismo y atenuar el estrés de estos momentos con una nutrición balanceada son dos objetivos claves. 

Para reforzar el sistema inmunológico, especialistas en Nutrición de Crenyf proponen:

  • Basar la alimentación principalmente en frutas y vegetales por sus vitaminas y minerales. 
  • Hacer foco en aquellos alimentos altos en vitamina C como los cítricos (limón, naranja, pomelo) tomate, brócoli, kale, acelga, repollito de bruselas, morrones, kiwi, frutillas, palta. 
  •  Si es posible, exponerse entre 10 y 15 minutos al sol para sintetizar vitamina D. La vitamina E también ayuda. La encontramos en: palta, semillas y frutos secos, huevo, entre otros. 
  • Aumentar el consumo de alimentos probióticos como kéfir de leche, de agua, yogur natural casero, alimentos fermentados como chucrut o pan de masa madre para beneficiar la flora intestinal. La mayor parte del sistema inmune se encuentra en el intestino.

 Calmar ánimos

Varias investigaciones estudiaron el vínculo entra la comida y el estrés. El diario La Vanguardia menciona una serie de alimentos que ayudan a recuperar nutrientes que nuestro organismo consume más en situaciones de estrés, en especial cuando sentimos estrés prolongado. Indica que necesitamos vitamina C, magnesio, calcio y omega-3 además de garantizar la formación de los neurotransmisores fundamentales para nuestra percepción del bienestar como la dopamina y la serotonina.

En la lista de alimentos figuran: la calabaza y la papa al horno (ayudan al organismo a relajarse, a reducir el cortisol -llamada hormona del estrés-, aumenta la absorción de triptófano - aminoácido precursor de la serotonina-, y a conciliar el sueño), arándanos (antioxidantes), pistachos (100 gramos al día), naranjas, kiwis, verduras de hoja verde o pimientos rojos por su alto contenido en vitamina C, semillas de sésamo, chocolate negro (rico en magnesio y es bajo en azúcares), fermentados como el chucrut, kéfir con agua, vinagre de manzana, banana (potasio y triptófano) y lentejas (ricas en fibra, magnesio y vitaminas del grupo B, muy importantes para el buen funcionamiento del cerebro).

Siempre es recomendable consultar al médico