Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la  Organización Mundial de la Salud ( OMS), advirtió que la cocirculación del coronavirus y la gripe pueden empeorar el impacto en la atención sanitaria, cuyos sistemas ya están "abrumados" tras meses de lucha contra la pandemia.

El experto explicó que tanto la vigilancia de la gripe como el intercambio de información sobre el virus se vieron reducidos con el correr del tiempo y la permanencia de la pandemia. En comparación con el año pasado, hubo una  "disminución dramática" en el número de muestras analizadas para detectar la gripe a nivel mundial.

Además, Tedros reflejó que disminuyó 62% la cantidad de envíos de virus a los centros colaboradores de la OMS, y un 94% la cantidad de virus de la gripe con datos de secuencia genética cargados en la base de datos Gisaid, la iniciativa para compartir datos de la influenza entre la comunidad científica internacional.

"Estas disminuciones se deben a una combinación de problemas, incluida la reutilización del personal y los suministros, los laboratorios sobrecargados y las restricciones de transporte. Estas interrupciones pueden tener efectos a corto y largo plazo, como la pérdida de capacidades para detectar e informar sobre nuevos virus de gripe con potencial pandémico", sostuvo Tedros.

En este sentido, informó que la OMS publicó una guía sobre cómo integrar la vigilancia de Covid-19 con la rutinaria de la gripe como una forma "eficiente" de rastrear estos virus respiratorios.

"Esto no sólo es rentable; también, es esencial para proteger al mundo contra la próxima temporada de gripe. La temporada de gripe del hemisferio sur ya está en marcha; no hay tiempo que perder", concluyó.

La gripe en Argentina

Según un Informe de Estadísticas Vitales publicado por el Ministerio de Salud, casi 32 mil personas murieron en 2018 por neumonía e influenza (virus de la gripe cuyas medidas de prevención son las mismas que para el Covid-19).

Además, destaca que las personas mayores y quienes tienen enfermedades previas son las más afectadas. Por ejemplo 13.246 de las 31.916 personas fallecidas por neumonía e influenza eran mayores de 85 años. Eso representa el 41,05% de los fallecimientos y constituye la segunda causa de muerte en esa franja etaria.

El infectólogo Omar Sued explicó a Télam que el coronavirus "no es gripe". La gripe es la enfermedad causada por el virus influenza, en todas sus variantes, y se estima que tiene una tasa de mortalidad de 0,5 por ciento.

Las medidas de prevención contra el coronavirus, además, sirven para prevenir otras enfermedades. Las indicaciones para luchar contra la gripe son las mismas que las del coronavirus: lavarse las manos, estornudar en el pliegue del brazo, usar alcohol en gel.

"Cuando la población está más alerta a estas medidas de prevención siempre es beneficioso. Ya nos sucedió en 2009 con la epidemia de la llamada Gripe A, que las personas se lavaban más las manos y eso permitió la disminución de la diarrea", recordó Sued.