Mientras el coronavirus avanza y los Gobiernos buscan conseguir cada vez más cantidad de vacunas para poder inmunizar a su población, grupos de "antivacunas" comenzaron a regar las redes sociales con distintos videos que muestran un raro efecto secundario que causarían los fármacos contra el Covid-19.

En los videos se pueden ver a personas que "habrían desarrollado" una "reacción magnética" por la cual imanes o metales se le pegarían a distintas partes de su cuerpo. En menor escala a lo que sería el poder del supervillano Magneto de los comics de X-men de Marvel

Tras la viralización de estos videos, muchos usuarios comenzaron a crear sus propias teorías respecto de esta situación que van desde la composición misma de los fármacos hasta las teorías conspirativas sobre un presunto chip de control creado por Microsoft y Bill Gates

Sin embargo, expertos de la Organización Mundial de la Salud desmitieron las fake news y aseguraron que las vacunas contra el coronavirus no provocan magnetismo en las personas

La vacuna del coronavirus no desencadena reacción magnética

La Organización Mundial de la Salud (OMS) indicó que ninguna vacuna contra el coronavirus contienen algún tipo de material pesado, ya que están hechas a bases de proteínas, ARNm, lípidos, cloruro de potasio, fosfato de potasio monobásico, cloruro de sodio, fosfato de sodio bibásico de hidrato y sacaros.

Así lo demuestra la composición de las vacunas de AstrazenecaSputnik VSinopharm  Pfizer -aunque esta última no está disponible en el país-, de las aprobadas en la Argentina, y de Moderna Johnson & Johnson, aprobadas en otros países.

En algunos casos sí tienen componentes como el hidróxido de aluminio en forma de gel -como en el caso de AstraZeneca-, pero esta sustancia se usa desde hace décadas en las vacunas y es completamente inocua, explicó a Chequeado Eloísa Arana, doctora en bioquímica y biología molecular del Conicet.

Al respecto, la OMS señaló que estos y otros elementos son coadyuvantes que buscan mejorar la respuesta inmunitaria de la vacuna, así como la estimulación de las células inmunitarias locales. 

No obstante, estas cantidades de aluminios y derivados del metal se encuentran en mínimas cantidades, y fueron probadas múltiples veces demostrando que no ocasionan ningún problema de salud a largo plazo.

La entidad sanitaria mundial remarcó que para poder atraer un metal sería necesario que hubiera grandes cantidades que pudieran provocar una reacción magnética. Por ejemplo, en una dosis de Pfizer es hay 0.3 ml.

¿Por qué un metal se adhiere a la piel?

Eric Palm, especialista del Laboratorio Nacional de Alto Campo Magnético en Inglaterra, indicó que una persona puede fácilmente pegarse una moneda a la piel debido a que la superficie es grasosa, lo cual genera una tensión.

En esta línea, Palm no descató que los vídeos virales se hayan usado todo tipo de trucos para hacer creer la existencia de magnetismo en el cuerpo derivada de la vacuna.