Desde que el coronavirus (Covid-19) apareció en el mundo, nada volvió a ser igual. El 3 de marzo de 2020 apareció el primer caso en Argentina, con un hombre que llegó desde Europa, y desde ese momento el Gobierno comenzó a cranear diversas estrategias para detener los contagios.

Al principio sólo se implementaron recomendaciones de higiene, los primeros protocolos para el ámbito laboral y cuarentenas para personas que llegaban desde zonas donde ya había circulación comunitaria del virus, pero el Covid-19 no dejó mucho tiempo para pensar. Enseguida se dispuso una cuarentena que duró ocho meses, hasta su fin en noviembre. ¿Qué medidas se tomaron en todo ese tiempo?

Clases presenciales suspendidas

La última vez que hubo clases presenciales normales en Argentina fue el 13 de marzo de 2020, apenas unos días después de iniciado el ciclo lectivo. El domingo 15 Alberto Fernández anunció en cadena nacional que suspendería el dictado de clases en las aulas, medida que se hizo efectiva a partir del día siguiente y se pasó al modo virtual durante todo el año hasta que se decidió retomar la presencialidad para el ciclo lectivo 2021.

ASPO

Luego de un duro anuncio por parte del presidente Fernández, el 20 de marzo de 2020 comenzó a regir el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio (ASPO), cuando aún había muy pocos casos de coronavirus, con el objetivo inicial de que la gente no se fuera a zonas turísticas durante la Semana Santa.

Sin embargo, con sucesivas prórrogas cada dos semanas, la medida se extendió hasta principios de noviembre, cuando se decidió flexibilizarla en todo el país con la modalidad de distanciamiento social (DISPO). Luego de lo que se conoció como "toque de queda sanitario", hoy en día continúan medidas de restricción horaria, que serán renovadas desde este viernes 9 de abril.

Durante el ASPO estuvieron prohibidas las clases presenciales en todos los niveles y todas las modalidades, en todo el país. No estaban permitidos los eventos públicos y privados, ya sea reuniones sociales o eventos culturales, recreativos, deportivos, religiosos y de cualquier otra índole que impliquen la concurrencia de personas.

Se cerraron centros comerciales, cines, teatros, centros culturales, bibliotecas, museos, restaurantes, bares, gimnasios, clubes y cualquier espacio público o privado que implique la concurrencia de personas, y se prohibió el turismo. Con el tiempo, estos espacios volvieron a abrir, ya que sufrieron un fuerte deterioro económico.

Transporte público

El transporte público fue limitado, desde marzo de 2020 hasta hoy, únicamente a trabajadores esenciales, como médicos o integrantes de las fuerzas de seguridad, a los que luego se sumó a personal de otras actividades exceptuadas. Para ello, se estableció el Certificado Único Habilitante para Circulación, con el que también se podía pedir un permiso especial para casos particulares, como ir a asistir a una persona, trasladar niños o por situaciones impostergables, como mudanzas.

IFE, ATP y Repro II

El parate total de la actividad económica fue un golpe especialmente duro para las personas que se sostienen a través de actividades informales, trabajadores no registrados y changarines. Por eso, el Gobierno implementó el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), un bono extraordinario de 10.000 pesos que se pagó tres veces durante el 2020 a personas en situación de vulnerabilidad.

El pago del IFE sobrepasó cualquier tipo de expectativas: 9 millones de personas lo solicitaron y cobraron, lo cual demostró la grave situación de informalidad y precariedad alrededor de los ingresos de gran parte de la población.

Para ayudar a las empresas, el Gobierno creó el programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP), por el cual el Estado pagó una parte del sueldo de las empresas que lo solicitaron, las cuales debían demostrar una caída en sus ingresos desde que comenzó la pandemia. Los trabajadores recibían así una parte de pago equivalente a la mitad de su sueldo por parte del Estado (que podía variar según el monto salarial), y el resto lo pagaba el empleador. El mínimo era un salario básico, y el máximo eran dos salarios básicos.

El ATP terminó a fines de 2020 y en 2021 se desarrolló el Repro II, un programa similar aunque con menos alcance, y por el cual el Estado sólo paga 9 mil pesos del sueldo de los empleados. También se ofrecieron Créditos a Tasa Cero y ayudas especiales para el sector del turismo y la cultura.

Temporada de verano

Luego de que el turismo estuviera prohibido durante muchos meses, el gobierno nacional autorizó la temporada turística para el verano 2020-2021, que inició el pasado 1 de diciembre y terminó esta semana, el 4 de abril.

Las medidas para el llamado "turismo cuidado" incluyeron una modalidad especial de la aplicación Cuidar y un Certificado Verano para poder circular por el país, en el que los turistas debieron completar todos los datos de su destino y plazo de las vacaciones.

La recuperación del sector turístico fue un foco importante de la gestión de Alberto Fernández en los últimos meses. Por eso implementó la promoción Previaje, por la cual se permitía comprar pasajes, estadías y excursiones de forma anticipada para luego obtener la devolución del 50% de su valor para utilizar en forma de crédito en otras compras durante el año.

Restricciones de vuelos y controles a viajeros

Desde principios del 2021 se comenzaron a reducir las frecuencias de vuelos internacionales con países en los que circulan nuevas cepas del coronavirus. Los primeros en ser afectados fueron México, Europa, Brasil y Estados Unidos, pero a mediados de marzo se sumaron además Perú, Ecuador, Colombia, Panamá y Chile.

La idea es limitar la cantidad de vuelos que cada día llegan al país con turistas desde el exterior hasta que, a fines de abril, sólo arriben unos cuatro aviones diarios al aeropuerto internacional de Ezeiza. Además, no hay vuelos de repatriación, ya que quienes salieron del país aceptaron en la declaración jurada entender que lo hacen bajo su propia responsabilidad con conocimiento de la situación sanitaria. Los requisitos para ingresar al país se pueden consultar en el siguiente link: https://www.argentina.gob.ar/salud/coronavirus/ingresar-egresar-argentina/requisitos-para-iniciar-viaje-argentina

Para los pasajeros que lleguen a Argentina en avión, se establecieron los siguientes controles: 

  • Deben traer un PCR, pagado por ellos, realizado como máximo 72 horas antes.
  • Al llegar, se les hará un test de antígenos de forma gratuita en el aeropuerto. El resultado es rápido, aunque tiene menor precisión que un PCR.
  • El pasajero deberá esperar el resultado unos minutos.
  • Si el test es negativo, se podrá ir a su domicilio, donde deberá permanecer aislado 10 días. A los siete días deberá costearse un nuevo PCR ya que es sabido que el test que trajo y el test de Ezeiza pueden dar negativo si el virus recién se estaba desarrollando.
  • Está previsto que haya un seguimiento por teléfono e incluso con personal de cada distrito que irá a los domicilios a verificar. Si la persona no está en la vivienda declarada al llegar, deberá ser denunciado penalmente.
  • Si el test en Ezeiza da positivo de covid, al pasajero se le hará un test PCR, también a su costo. Y lo conducirán a un hotel donde quedará alojado al menos por siete días. El alojamiento tendrá que ser pagado igualmente por el pasajero.