Sig Zelt, portavoz de la agrupación de aficionados ProFans, aseguró que los hinchas alemanes rechazaron la prevista apertura parcial de los estadios de fútbol al público en la próxima temporada de la Bundesliga, ya que hay "escepticismo" porque consideran que " si se permite entrar de nuevo a la gente en los estadios, entonces tendrá que ser a todos".

Zelt explicó a DPA: "Si yo tengo la oportunidad de entrar, mientras que muchos otros no lo pueden hacer, eso no da una buena impresión". También señaló que los hinchas entienden que, debido a la pandemia de coronavirus (Covid-19), no se puedan volver a utilizar plenamente los estadios a corto plazo.

El protocolo elaborado por la Bundesliga junto al Ministerio de Sanidad planea una apertura parcial, donde unos 1000 hinchas puedan ingresar al estadio. Los "rituales" propios de la previa del partido, como tomarse un micro entre los simpatizantes o juntarse a las afueras del estadio, seguirán terminantemente prohibidos.

La Liga Alemana de Fútbol se propuso elaborar junto con el Ministerio de Sanidad unas directrices para que los aficionados puedan regresar a los estadios. Sin embargo, estos tendrán que contar con que haya algunas restricciones como que las entradas sean nominales.

Además, es probable que las máscaras sean obligatorias en las campos de fútbol. Borussia Dortmund ya puso a prueba dispositivos especiales durante el partido contra Hoffenheim disputado en la última jornada de la Bundesliga a finales de junio como cámaras térmicas, que miden la temperatura corporal sin contacto antes de entrar en el estadio, y sensores 3D para determinar la distancia en un sector de tribunas.

Muchos fanáticos temen que esta vigilancia "sea mal utilizada"."A muchos no les gusta para nada, dice Zelt.  La sugerencia de la minstra de Sanidad de Sajonia, Petra Köpping, es " evitar llamar, cantar y gritar si es posible". Sin embargo, el portavoz de ProFans cree que no es realista: "Por supuesto, para nosotros, la cercanía, las voces fuertes y el canto son parte de un juego de fútbol". Debido a estos problemas, Zelt puede imaginar que grupos de fanáticos organizados no visitarían el estadio a pesar de la apertura. "Eso es bastante concebible", dijo.

El VfB de la ciudad de Stuttgart no considera que sea viable una apertura parcial, ya que por cuestiones económicas necesita que haya por lo menos 15 mil hinchas. Por debajo de eso, los costos de alquiler de estadios, pedidos y servicios de limpieza casi consumirían los ingresos. Si su estadio alcanza su capacidad máxima de 60 mil fanáticos, recauda un millón de euros solamente.