Los efectos de la extensión del coronavirus avanzan en modificar también el esquema de comercio minorista. La pandemia está acelerando la propagación de medios de pagos sin contacto, ante el temor generalizado de manipular dinero. En los últimos años, el mundo fintech ha estado produciendo nuevas formas de pago al vincular tarjetas de crédito y débito con cuentas bancarias a aplicaciones móviles mediante identificadores como códigos QR y autenticación de identidad en lugar de firmas o PIN, que están pasados de moda.

La aceleración en la penetración y aceptación de estas soluciones también llega a Latinoamérica. Un estudio realizado por Kantar Media señala que, pos-pandemia, 7 de cada 10 personas de la región seguirán usando métodos de pago sin contacto. Incluso, se destaca que hubo un crecimiento en la penetración del e-commerce desde que comenzó el aislamiento del 387%.  

En Argentina, particularmente, el 76% de las personas elegirá los medios de pagos sin contacto al billete. Esto ya se ve, en el ecommerce que viene creciendo entre un 20 y 25%, y ya representa en volumen transaccional más del 20%, señala Sebastián Nuñez, CEO de GeoPagos. 

En los últimos años, en Argentina hubo un avance considerable en el acceso de servicios financieros. Por ejemplo, en los últimos dos años (datos al 2019) hubo un crecimiento del 24% en la población que tiene una cuenta bancaria. Esto significa que, actualmente, el 80% de la población adulta tiene al menos una cuenta bancaria y una tarjeta de débito asociada.

Sin embargo, todavía es necesario incrementar el número de puntos de acceso del sistema financiero, que se encuentra por debajo del de otros países de América Latina.

 Además, estos puntos de acceso son particularmente escasos en las zonas de menor nivel socioeconómico y, cuando existen, suelen estar sobre demandados y dar lugar a largas colas. Con el creciente papel de la digitalización se podría aliviar la falta de capilaridad, aunque para eso es fundamental mejorar la infraestructura digital. No obstante, el mayor desafío en la agenda de inclusión financiera es potenciar el uso de los servicios financieros

Los Bancos, en este contexto, tienen un papel fundamental en la expansión significativa de la inclusión financiera a partir de la promoción de la aceptación para el sector no bancarizado ofreciendo agregadores que incluyan diferentes medios de pagos. Asimismo, la banca pública, como pasa en otros países, puede ser quien acompañe la expansión adoptando un rol social.