Hantavirus en el crucero: la nueva hipótesis que pone el foco en un motorhome
El rastreo epidemiológico se extendió hacia Mendoza y Neuquén para reconstruir el origen de la cadena de contagios en el MV Hondius.
La investigación sobre el brote de hantavirus registrado en el crucero MV Hondius sumó una nueva hipótesis: la pareja de ornitólogos neerlandeses señalada como caso índice pudo haberse contagiado durante su recorrido en motorhome por áreas silvestres de Neuquén antes de embarcar en Ushuaia. La línea de trabajo llevó a los especialistas del Instituto Malbrán a ampliar la búsqueda más allá de Tierra del Fuego y extenderla hasta el sur de Mendoza.
"Es una de las hipótesis en las que se trabaja", indicaron desde la cartera sanitaria nacional, organismo del que depende la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud (Anlis Malbrán), encargada de coordinar el análisis local.
El brote dejó tres muertos y al menos ocho casos confirmados por laboratorio. Los equipos sanitarios intentan establecer el lugar exacto donde ocurrió la infección que dio origen a la cadena de transmisión a bordo del buque.
Por qué el motorhome se volvió una pieza clave
Uno de los principales interrogantes para los investigadores pasa por el vehículo utilizado por los turistas neerlandeses durante gran parte de su recorrido por la Argentina, Chile y Uruguay.
Los expertos buscan reconstruir los sitios donde pasaron la noche dentro de zonas naturales donde habita el ratón colilargo patagónico (Oligoryzomys longicaudatus), considerado el reservorio natural del virus Andes Sur, la variante confirmada en el brote ocurrido a bordo del buque.
Según la reconstrucción epidemiológica, los turistas recorrieron distintas regiones del país entre noviembre y marzo antes de abordar el crucero. Durante ese trayecto utilizaron un motorhome con patente de Países Bajos y atravesaron varias veces la cordillera por pasos fronterizos del sur argentino.
La ruta que siguió la pareja durante su viaje
Leo Schilperoord, de 70 años, y Mirjan Huisman, de 69, ingresaron a la Argentina a fines de noviembre. Durante los meses siguientes recorrieron Mendoza, La Rioja, Catamarca, Salta, Santiago del Estero, Chaco y Corrientes.
La investigación determinó que el 12 de febrero cruzaron hacia Chile por el Paso Pehuenche. Cuatro días después regresaron al país por el mismo corredor internacional. También permanecieron en Las Loicas, una localidad ubicada en el departamento de Malargüe, donde buscaron refugio durante una tormenta y realizaron actividades de observación de aves.
Fuentes oficiales indicaron que además visitaron la Reserva de Ñacuñán antes de continuar viaje hacia San Juan y La Rioja el 19 de febrero.
Más adelante dejaron temporalmente el motorhome para alojarse en un establecimiento ubicado en los Esteros del Iberá, en Corrientes. A mediados de marzo continuaron viaje hacia Uruguay, donde permanecieron alrededor de dos semanas.
El vehículo quedó estacionado en Canelones antes del traslado hacia Ushuaia para embarcar en el MV Hondius.
Qué busca el Malbrán en Mendoza
El seguimiento del recorrido llevó a los investigadores hasta Malargüe. Entre el 8 y el 12 de junio, equipos del Servicio de Biología Molecular y de la Unidad Operativa Centro de Contención Biológica de la Anlis Malbrán realizaron capturas de roedores silvestres en distintos sectores de la región junto con especialistas del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC).
"El trabajo de campo se desarrolló en Malargüe, debido a que la reconstrucción epidemiológica indicó que la pareja de turistas neerlandeses que enfermó había permanecido allí durante su recorrido por la Argentina antes de abordar el crucero", informó el organismo.
Los operativos incluyeron reservas naturales y localidades seleccionadas bajo criterios ecológicos y ecoepidemiológicos vinculados con la presencia de especies de interés sanitario.
Además del ratón colilargo, los científicos buscan ejemplares de Abrothrix olivacea y Abrothrix hirta para determinar si presentan infección o evidencias de contacto previo con el virus.
Hasta el momento, los equipos no detectaron ejemplares de Oligoryzomys longicaudatus en las capturas realizadas en Mendoza. Sí identificaron de forma preliminar individuos de Abrothrix olivacea, aunque los especialistas aclararon que no se trata de un reservorio reconocido de hantavirus y que todavía no existen resultados que permitan confirmar infección en los animales analizados.
Qué dicen los especialistas sobre Mendoza
Andrea Falaschi, directora de Epidemiología de Mendoza, consideró poco probable que el contagio se haya producido en Malargüe.
"Teniendo en cuenta los sitios que visitaron en la provincia y por el período de incubación, es muy difícil y poco probable que hayan contraído el virus en Malargüe", explicó.
La funcionaria sostuvo que los estudios buscan fortalecer la vigilancia epidemiológica y establecer si existen reservorios que no habían sido identificados previamente en la zona.
"Tenemos la inquietud de montar una vigilancia epidemiológica para buscar reservorios del virus y dilucidar si esos ratones tienen el virus o no", señaló.
En paralelo, el Centro de Ecología Aplicada de Neuquén coordina tareas junto con autoridades sanitarias provinciales y el Malbrán para monitorear roedores silvestres en sectores donde la pareja permaneció durante su ingreso a esa provincia desde Chile.
Los especialistas trabajan con una ventana retrospectiva de ocho semanas desde la aparición de los primeros síntomas del caso índice. Ese criterio temporal ubica a los turistas en Neuquén y Mendoza durante el período considerado crítico para identificar el origen del brote y orientar los operativos de campo que continúan en ambas provincias.


