la OMS advierte sobre la dependencia de Europa de médicos y enfermeras formados en el extranjero

Un informe de la OMS revela que Europa depende cada vez más de profesionales de la salud formados en el extranjero, lo que genera desafíos para los sistemas de salud locales. La migración de médicos y enfermeras está afectando tanto a los países de origen como a los de acogida, y se proyecta un déficit significativo de personal sanitario para 2030. La OMS insta a implementar políticas de retención y planificación para abordar esta problemática.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha lanzado una advertencia sobre la creciente dependencia de Europa de médicos y enfermeras formados en el extranjero. Según un informe reciente, entre 2014 y 2023, el número de médicos formados fuera de Europa que trabajan en la región aumentó un 58%, mientras que el de enfermeras creció un 67%. Este fenómeno no solo refleja historias de ambición y oportunidades, sino también presiones sobre los sistemas de salud de los países de origen.

La movilidad del personal sanitario en Europa está generando nuevos desafíos. Países de Europa oriental y meridional están perdiendo un gran número de profesionales que migran a países vecinos, agravando la escasez existente. Al mismo tiempo, países de Europa occidental y septentrional dependen cada vez más de profesionales formados en el extranjero. En Irlanda, por ejemplo, más de la mitad del personal de enfermería y el 43% de los médicos tienen formación extranjera.

Ante un déficit proyectado de 950.000 profesionales de la salud para 2030, la OMS enfatiza la necesidad de implementar políticas de retención y una mejor planificación de la fuerza laboral.

"Estas medidas son cruciales para garantizar una fuerza laboral sanitaria sostenible tanto en los países de origen como en los de acogida", advierte la OMS. La organización apoya mejores condiciones laborales en los países de origen y una mayor autosuficiencia en los países receptores.

El informe también destaca patrones de movilidad dentro de las subregiones, influenciados por el idioma, la geografía y los sistemas de formación compartidos. Alemania, por ejemplo, es la principal fuente de médicos formados en el extranjero en Austria, Suiza y Bulgaria. Por otro lado, Rumanía ha logrado reducir la migración de médicos gracias a mejoras en salarios y condiciones laborales.

La OMS insta a los países a invertir en capacitación nacional, fortalecer las estrategias de retención y promover el reclutamiento internacional ético.

"La migración del personal sanitario es una realidad en nuestro mundo interconectado y globalizado, y tenemos las soluciones para garantizar que beneficie a todas las partes", concluye la doctora Natasha Azzopardi-Muscat, subrayando la importancia de abordar esta problemática para evitar agravar las desigualdades sanitarias.

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