Paul Biya busca un octavo mandato en Camerún en medio de una oposición fragmentada
El presidente de Camerún, Paul Biya, de 92 años, se postula para un octavo mandato en las elecciones presidenciales, enfrentándose a una oposición dividida y sin un candidato de unidad. A pesar de las críticas por la represión y la falta de progreso económico, Biya busca aprovechar la desunión opositora para mantenerse en el poder, mientras el país enfrenta desafíos de seguridad y pobreza.
La población de Camerún se prepara para acudir a las urnas en unas elecciones presidenciales donde Paul Biya, de 92 años, busca extender su mandato. Biya, quien ha estado en el poder desde 1982, enfrenta una oposición fragmentada que no ha logrado unificar un candidato. A pesar de las críticas por la represión y la falta de progreso económico, Biya confía en su apoyo popular para obtener una nueva victoria.
El presidente ha sido objeto de críticas por la represión de las fuerzas de seguridad y los esfuerzos para allanar su camino a la presidencia, incluida la descalificación de Maurice Kamto, un histórico opositor. Biya, quien ha encabezado pocos actos de campaña debido a problemas de salud, ha prometido trabajar para mejorar la situación socioeconómica del país, poniendo especial énfasis en las mujeres y los jóvenes.
La situación económica en Camerún es preocupante, con alrededor del 40% de la población viviendo por debajo del umbral de la pobreza. El Banco Mundial ha señalado que la reducción de la pobreza se ha estancado en los últimos 20 años, lo que ha generado un aumento del malestar con el presidente. A pesar de ello, Biya espera capitalizar la desunión de la oposición para asegurar su reelección.
Entre los principales candidatos opositores se encuentra Issa Tchiroma Bakary, antiguo portavoz del gobierno y exministro de Empleo, quien ha criticado a Biya por gobernar en beneficio propio. Otro candidato destacado es Bouba Maigari, un histórico aliado de Biya que ha decidido enfrentarse a él en las urnas. Por su parte, Cabral Libii, una figura de la nueva generación política, busca atraer el voto joven con promesas de cambio.
Las elecciones se desarrollan en un contexto de inseguridad, especialmente en las regiones norte y oeste del país, afectadas por el conflicto armado y la amenaza de grupos terroristas como Boko Haram. La situación de seguridad es una preocupación constante, y se teme que el proceso electoral pueda derivar en una nueva etapa de inestabilidad política en Camerún.

