Una infección sexual se expande en Argentina: los casos crecieron 71% en un año
El Boletín Epidemiológico Nacional informó en 2025 un fuerte aumento de esta infección de transmisión sexual, con 46.613 casos confirmados y la mayor suba del último lustro
El avance de una infección de transmisión sexual volvió a encender alertas en el sistema de salud argentino. Durante 2025, la cantidad de diagnósticos mostró el salto más pronunciado de los últimos cinco años, según los registros oficiales.
De acuerdo con el Boletín Epidemiológico Nacional (BEN), en el acumulado de las semanas epidemiológicas 1 a 53 se confirmaron 46.613 casos en la población general. La cifra se compara con una mediana de 27.232 casos para el período 2020-2024, lo que implica un incremento absoluto de 19.381 y un aumento del 71%.
Un crecimiento que rompe la tendencia reciente
El propio boletín presenta otra serie de cálculo. En ese registro, los casos acumulados alcanzaron 55.183 en 2025, frente a una mediana de 33.571 en el período 2020-2024. El incremento fue de 21.612 casos, equivalente a una suba del 64%.
El impacto en personas embarazadas
El aumento también alcanzó a las personas gestantes. En 2025 se confirmaron 11.261 casos, frente a una mediana histórica de 9.821, lo que representa un crecimiento del 15%.
El boletín presenta diferentes series de datos para este grupo, que arrojan incrementos del 15% y del 10%, respectivamente, según el recorte estadístico utilizado.
Qué es la infección y por qué genera preocupación
La enfermedad es causada por la bacteria Treponema pallidum. Se transmite principalmente por contacto sexual sin protección y también de la persona gestante al feto durante el embarazo.
Puede comenzar con una lesión indolora en genitales, recto o boca y avanzar hacia erupciones cutáneas, fiebre, cefalea e inflamación de ganglios. Sin diagnóstico y tratamiento oportunos, puede comprometer el sistema nervioso, el corazón y otros órganos.
La recurrencia es un problema clave: una encuesta de AHF Argentina detectó que el 28% de los casos en varones corresponde a reinfecciones, ya que, como explican los especialistas, haber tenido la enfermedad no genera inmunidad.
Una encuesta de AHF Argentina detectó que el 28% de los casos en varones corresponde a reinfecciones.
Otras infecciones de transmisión sexual
En el mismo período, el BEN registró comportamientos dispares en otras enfermedades.
La gonorrea mostró un descenso del 43% en los casos notificados y, en paralelo, un aumento del 33% en los confirmados en comparación con la mediana de los cinco años anteriores. Las infecciones por Chlamydia trachomatis y Mycoplasma genitalium se mantuvieron estables.
La infección por Trichomonas vaginalis registró un leve descenso, mientras que la secreción genital purulenta en varones aumentó un 65% en relación con la mediana histórica.
En cuanto al VIH, el boletín no detalló cifras específicas para 2025, aunque remarcó la importancia del diagnóstico temprano y el acceso al tratamiento.
En otro ámbito: la sífilis congénita
El BEN informó una caída en los casos de sífilis congénita. En 2025 se confirmaron 1.033, frente a una mediana de 1.126 y 2.915 notificaciones en el período 2020-2024.
Esto implica una baja del 64% en las notificaciones y del 8% en las confirmaciones. El propio boletín incluyó una aclaración metodológica: en este tipo de eventos, los casos sospechosos pueden permanecer varios meses en esa categoría antes de su validación final, por lo que los datos son parciales y sujetos a modificaciones.
Factores detrás del aumento
El BEN atribuyó la expansión a la alta transmisibilidad en fases iniciales, la falta de prevención, el acceso desigual al diagnóstico y al tratamiento oportuno, y la recurrencia de reinfecciones.
También señaló que la incorporación de más prestadores al sistema de vigilancia y las mejoras en los métodos de detección pueden haber elevado el número de casos registrados.
Las cifras de 2025 dibujan así una escena que vuelve a instalar a esta infección como uno de los principales desafíos epidemiológicos actuales en Argentina.

