Maduro reaparece en Nueva York tras 80 días: tensión y disputa judicial
El exmandatario vuelve a declarar junto a Cilia Flores ante el juez Hellerstein. La defensa busca anular la causa y crece la expectativa en Manhattan.
Vallas, cámaras y una fila que avanzó desde la tarde del miércoles marcaron el pulso de la madrugada de hoy en la puerta del tribunal federal del Distrito Sur de Nueva York, Nicolás Maduro volverá a verse tras más de 80 días en prisión.
Periodistas y curiosos ocuparon la vereda desde temprano, algunos con pequeñas carpas para asegurar un lugar en la sala. Otros llegaron incluso a vender su puesto en la fila. La expectativa creció con el correr de las horas, en un edificio rodeado por un operativo de seguridad que anticipa una audiencia de alto impacto.
Maduro y su esposa, Cilia Flores, serán trasladados desde el Centro Metropolitano de Detención de Brooklyn, donde permanecen detenidos desde su captura el 3 de enero, para participar de una audiencia prevista para el mediodía ante el juez Alvin Hellerstein.
Expectativa, ausencia y cambio físico
La última vez que Maduro fue visto en público fue el 5 de enero, cuando compareció con uniforme de presidiario y se declaró inocente de los cargos en su contra: conspiración para cometer narcoterrorismo, importación de cocaína y posesión de armas de guerra.
Desde entonces, su figura quedó envuelta en el silencio. Su hijo, Nicolás Maduro Guerra, anticipó que se verá un "fuerte cambio físico" y lo describió como "delgado, más atleta".
El centro de detención donde está alojado Maduro acumula denuncias por condiciones insalubres, inseguridad y aislamiento prolongado. Abogados y detenidos lo describieron como un "infierno en la Tierra", con reportes sobre falta de alimentos y comidas en mal estado.
Dentro del tribunal no habrá cámaras ni teléfonos. La única imagen posible del nuevo aspecto de Maduro será la de un dibujante judicial.
La disputa por la defensa
El eje central de la audiencia será la moción presentada por la defensa para desestimar la causa. El argumento apunta a las restricciones impuestas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), que impiden utilizar fondos del Estado venezolano para pagar honorarios legales.
El abogado Barry Pollack sostuvo que esa limitación vulnera el derecho constitucional de su cliente a elegir defensa. "El gobierno de Venezuela tiene la obligación de sufragar los gastos de defensa del señor Maduro", planteó en un escrito judicial.
La defensa sostiene que la negativa de OFAC le impide acceder a fondos para contratar abogados privados.
En ese contexto, Pollack advirtió que podría retirarse del caso si el tribunal no desestima los cargos y el gobierno venezolano no puede cubrir los honorarios, lo que añade presión a la discusión sobre el financiamiento de la defensa.
La fiscalía rechaza ese planteo y sostiene que, en todo caso, el tribunal puede asignar defensores públicos. Además, recuerda que EEUU no reconoce a Maduro como presidente legítimo desde 2019.
Riesgo de filtraciones y acusados
El otro punto en discusión es el pedido de los fiscales para restringir el acceso a la evidencia del caso. Buscan impedir que se comparta con otros imputados mencionados en la causa, entre ellos Diosdado Cabello, Ramón Rodríguez Chacín, Nicolás Maduro Guerra y Héctor Guerrero.
El Gobierno estadounidense argumenta que existe un "riesgo real de violencia" y que el entorno de Maduro podría utilizar la información para identificar y tomar represalias contra testigos y sus familias en Venezuela.
Maduro enfrenta cargos por narcoterrorismo, tráfico de drogas y armas.
Posibles nuevos cargos
Desde la Casa Blanca, Donald Trump anticipó: "Se presentarán otros cargos", afirmó sin dar detalles.
Clima en la calle
En paralelo a la audiencia, grupos de manifestantes se concentraron frente al tribunal. Hubo expresiones tanto a favor como en contra de Maduro, con banderas y consignas que reflejan la polarización del caso.
La fila para ingresar al juzgado se formó desde el día anterior y algunos medios pagaron sumas elevadas para asegurar lugares. El operativo de seguridad se mantuvo activo durante toda la mañana.
Mientras tanto, en Venezuela, la figura de Maduro permanece ausente desde hace casi tres meses. La audiencia en Nueva York vuelve a ponerlo en el centro de la escena, aunque sea por unas horas y bajo estrictas restricciones.

