Cumbre de la UE

Reunión urgente en Europa ante alerta de estanflación y shock energético

La UE evalúa el impacto en precios, crecimiento e inflación mientras crece la incertidumbre en los mercados energéticos.

Los ministros de Energía de los Veintisiete países que integran la Union Europea celebrarán este martes 31 una reunión informal por videoconferencia para analizar la seguridad del suministro energético, en un contexto marcado por la creciente tensión en los mercados internacionales a raíz de la crisis en Oriente Próximo.

Según confirmaron fuentes de la presidencia chipriota del Consejo de la Unión Europea, el encuentro tendrá lugar a las 15 (hora de Bruselas) y estará centrado en evaluar los riesgos que el conflicto representa para el abastecimiento energético del bloque.

La convocatoria se da en medio de una escalada del conflicto en la región, que genera inquietud en Europa no solo por posibles interrupciones en el suministro, sino también por el impacto en los precios de la energía y, en consecuencia, en toda la economía.

Riesgo de estanflación y menor crecimiento


Desde la Comisión Europea advirtieron que el escenario actual está atravesado por una fuerte incertidumbre. El comisario de Economía, Valdis Dombrovskis, alertó sobre la posibilidad de un "shock de estanflación", es decir, una combinación de menor crecimiento económico con mayor inflación.

"El contexto está marcado por una profunda incertidumbre. Existe el riesgo de un shock de estanflación", señaló tras la reunión del Eurogrupo.

De acuerdo con sus estimaciones, una escalada prolongada del conflicto en Oriente Próximo podría recortar hasta 0,6 puntos porcentuales del crecimiento de la Unión Europea en los próximos años.

Impacto en inflación y actividad económica


Incluso en un escenario más moderado, con perturbaciones limitadas en el suministro energético, Bruselas prevé efectos negativos sobre la economía del bloque.

En ese caso, el crecimiento podría ubicarse alrededor de 0,4 puntos por debajo de lo proyectado inicialmente, mientras que la inflación podría aumentar hasta un punto porcentual.

Estas proyecciones reflejan la alta sensibilidad de la economía europea a los shocks energéticos, en un contexto donde la región aún arrastra secuelas de crisis previas y enfrenta un escenario global volátil.


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