Evacuados, cuarentenas y alertas en ocho países: cómo avanza el brote de hantavirus
El operativo internacional incluyó traslados médicos, cuarentenas obligatorias y controles epidemiológicos sobre pasajeros que compartieron vuelos y actividades con las víctimas del crucero.
El crucero MV Hondius completó este lunes el desembarco de 94 pasajeros en Tenerife tras el brote de hantavirus que provocó tres muertes y desencadenó operativos sanitarios en al menos ocho países. Las autoridades europeas confirmaron nuevos positivos entre evacuados y extendieron controles epidemiológicos sobre personas que compartieron vuelos y espacios cerrados con los casos detectados.
El barco de la empresa Oceanwide Expeditions permaneció fondeado frente al puerto de Granadilla de Abona, en las Islas Canarias, bajo un fuerte despliegue sanitario coordinado entre España, Países Bajos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC). El operativo incluyó ambulancias, micros militares, personal con trajes de bioseguridad y traslados segmentados según nivel de exposición al virus.
Las autoridades sanitarias confirmaron hasta el momento ocho contagios vinculados al crucero y tres fallecimientos relacionados con la cepa andina del hantavirus, la única variante con capacidad de transmisión entre personas en contactos estrechos. Los estudios epidemiológicos apuntan a una pareja neerlandesa que presentó síntomas después de descender en la isla Tristán da Acuña, en el Atlántico sur.
La investigación sanitaria también analiza escalas previas del barco en Ushuaia, Cabo Verde y Santa Elena para reconstruir el origen de la cadena de contagios. Especialistas europeos intentan determinar si el virus circuló dentro del crucero o si apareció durante excursiones terrestres hechas en distintas escalas del Atlántico sur.
Qué pasó con los pasajeros evacuados
España organizó la evacuación de pasajeros según su nacionalidad y nivel de exposición al virus. Los primeros grupos viajaron hacia Madrid, París, Nebraska y Ámsterdam bajo protocolos especiales de aislamiento sanitario.
El desembarco se realizó por tandas y bajo custodia sanitaria. Equipos médicos controlaron temperatura, síntomas respiratorios y antecedentes de contacto estrecho antes de autorizar cada traslado. Las autoridades españolas también aislaron sectores completos del puerto de Tenerife para limitar la circulación externa durante el operativo.
Los pasajeros descendieron en grupos reducidos y viajaron en corredores sanitarios separados del resto de la actividad portuaria. Personal especializado supervisó cada movimiento para evitar nuevos contactos entre personas expuestas y población local.
Francia confirmó un positivo entre los cinco ciudadanos repatriados desde Tenerife. La ministra de Salud francesa, Stéphanie Rist, informó que la paciente comenzó con síntomas durante el vuelo hacia París y quedó internada bajo observación médica. El resto del grupo cumplirá cuarentena obligatoria y controles periódicos durante al menos 15 días.
Las autoridades francesas además rastrean a unas 20 personas consideradas contactos estrechos de los pasajeros evacuados. Entre ellas aparecen viajeros que compartieron vuelos internacionales entre Santa Elena, Johannesburgo y Ámsterdam antes de la confirmación oficial del brote.
Estados Unidos también detectó un positivo leve entre sus 17 ciudadanos evacuados y monitorea otro caso sospechoso con síntomas respiratorios. Ambos pasajeros permanecen bajo observación en el Centro Médico de la Universidad de Nebraska, una de las principales unidades de biocontención del país.
Funcionarios sanitarios estadounidenses aclararon que el caso positivo todavía presenta baja carga viral, aunque mantuvieron protocolos preventivos por tratarse de la cepa andina del hantavirus. El centro médico de Nebraska ya intervino en otras emergencias sanitarias internacionales relacionadas con ébola y coronavirus.
Alemania recibió cuatro pasajeros sin síntomas en un hospital universitario de Fráncfort. Las autoridades sanitarias alemanas remarcaron que el riesgo para la población continúa "muy bajo", aunque mantuvieron vigilancia epidemiológica sobre contactos estrechos.
Canadá, Reino Unido, Países Bajos, Irlanda y Turquía también pusieron en marcha protocolos sanitarios sobre pasajeros repatriados y personas que compartieron vuelos internacionales con casos positivos.
La OMS mantuvo reuniones de emergencia durante las últimas horas para coordinar criterios de aislamiento y seguimiento sanitario entre países involucrados. Tedros Adhanom Ghebreyesus viajó personalmente a Tenerife para supervisar parte del despliegue y pidió "evitar alarmas innecesarias" mientras avanzan los estudios epidemiológicos.
Qué pasa con el argentino que viajaba en el MV Hondius
El único argentino que permaneció en el crucero es Carlos Ferello, un ingeniero jubilado que permaneció a bordo hasta el final del operativo. El pasajero no presentó síntomas y viajará hacia Países Bajos para realizar aislamiento preventivo antes de regresar al país.
Ferello había participado del viaje turístico por la Antártida junto a pasajeros de más de 12 nacionalidades. Permaneció dentro del barco durante los últimos días junto a una tripulación mínima y otros pasajeros que aguardaban autorización sanitaria para descender.
También señaló que muchos pasajeros recibieron información fragmentada durante las primeras jornadas del brote y que el aislamiento interno modificó completamente la dinámica habitual del crucero. Según explicó, el clima dentro del barco cambió por completo después de las primeras muertes. La emergencia sanitaria obligó a suspender actividades turísticas y restringió el contacto entre ocupantes durante los últimos días de navegación.
Describió un ambiente de incertidumbre creciente dentro de la embarcación tras la confirmación de los primeros fallecimientos. Según relató, varios ocupantes permanecieron aislados en cabinas durante gran parte del trayecto final hacia Tenerife.
Qué hará ahora el crucero
El MV Hondius partirá hacia Países Bajos con una tripulación reducida y bajo monitoreo sanitario internacional. La embarcación realizará tareas de reabastecimiento y recarga de combustible antes de iniciar el trayecto final hacia Europa.
La naviera confirmó que el capitán Jan Dobrogowski seguirá a cargo del traslado y pidió respeto por la privacidad de pasajeros y trabajadores afectados por el brote. La empresa también suspendió próximas salidas del MV Hondius hasta completar inspecciones sanitarias y protocolos de desinfección.
Oceanwide Expeditions informó además que revisará procedimientos internos vinculados con atención médica, aislamiento preventivo y respuesta frente a emergencias epidemiológicas durante travesías de larga distancia.
La OMS mantendrá seguimiento epidemiológico durante las próximas seis semanas sobre pasajeros, tripulantes y contactos estrechos distribuidos en distintos países. El organismo busca contener cualquier nueva cadena de transmisión asociada con la cepa andina del hantavirus.
Especialistas europeos consideran clave el monitoreo de las próximas semanas debido a que el período de incubación del hantavirus puede extenderse hasta 42 días. Ese factor explica la continuidad de cuarentenas y controles sanitarios incluso sobre pasajeros que todavía no presentan síntomas.

