El dólar blue se encuentra en medio de una fuerte escalada que lo hizo alcanzar los $182,5, la cifra más alta en lo que va de 2021. Ante este panorama, son varios los expertos del sector agropecuario que advierten sobre la “brecha salvaje” que se generó y el riesgo inflacionario que significa para los principales insumos que utiliza el campo. 

En lo que va de julio la divisa norteamericana tuvo un alza en el mercado negro que lo hizo subir $13,5. De ese total, en los últimos 8 días hábiles marcó una suba de 8,5 pesos y no da señales de detenerse. Esta situación provocó preocupación entre los productores agropecuarios debido a que el ensanchamiento de la distancia entre el blue y el oficial impacta de manera directa sobre su ecuación económica.

A pesar de que los insumos se pagan al valor oficial de la moneda, la brecha cambiaria superior al 80% puede desembocar en restricciones en la importación que puede opacar los mercados, señalaron fuentes del sector comercializador. Ante dicha situación, los importadores podrían retener los productos hasta que el dólar oficial "camine hacia un valor lógico". 

En este sentido, el analista financiero de AZ-Group, Martín Nava, calificó al panorama de "brecha salvaje", y aseguró que comenzará a tener "efectos nocivos inmediatamente". Por ejemplo, el litro de glifosato que se pagaba 4,20 dólares en 2020 ahora se comercializa a 8,80 dólares, una suba del 108%. 

Otro de los productos perjudicados por la brecha cambiaria es la tonelada de urea, que pasó de 387 dólares promedio en 2020 a 620 este año, una suba del 60%. Por su parte, el fertilizante fosfato pasó de 467 a 840 dólares y los 1.000 metros de alambre 17/15, subieron un 91% para valer 161 dólares

"Cuando los dólares paralelos empiezan a despegarse de la moneda por la cual se intermedia y se comercializan las importaciones y las exportaciones, automáticamente se complican las importaciones, porque hay importadores que por el cepo a veces no consiguen las divisas oficiales para importar y lo deben hacer a valor blue y eso indefectiblemente se traslada a inflación y tiene impacto en el agro", explicó Nava.

Por su parte, Matías Lestani, director del Departamento Económico de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), advirtió sobre lo "preocupante" del tema, principalmente porque sucede en la previa a la campaña gruesa de la siembra del maíz, que inicia en septiembre: "Rápidamente los valores de los insumos se incrementarán entre 3% y 5%", vaticinó. 

En este sentido, estimó que "el productor comprará con un dólar muy alto y, cuando venda su producción, lo hará a un dólar pisado por la intervención viciosa del Gobierno en la economía". Para el experto del CRA, "va a pasar lo mismo que sucede con la compra de neumáticos”, rubro en donde “el valor lo ponen los importadores".

Por último, Lestani explicó que no cree que los precios se disparen aun más en el mercado de semillas y agroquímicos porque hay suficientes stocks para una campaña y media. Sin embargo, en el caso de "los fertilizantes o fosforados que vienen de afuera, el escenario es más complicado".