La fruta sin semilla que gana cada vez más mercados
Desarrollaron nueve variedades de uva sin semilla que apuntan a fortalecer el consumo en fresco, la producción de pasas y las exportaciones
Más de veinte años de investigación permitieron que el INTA lograra desarrollar nueve variedades de uvas sin semilla que mejoran la calidad de la producción local tornándola más atractiva para el mercado local, las exportaciones y para la producción de pasas, jugos y consumo crudo.
La industria de uva destinada al consumo en fresco está en franco desarrollo y sus productores están en búsqueda de nuevas variedades sin semilla que demanden menos manejo de racimos para alcanzar la calidad exigida por los mercados, y que las mismas se adapten a las condiciones productivas de Mendoza y San Juan.
La mayoría de los países productores de uva de mesa poseen programas de mejoramiento con el objetivo de responder a este tipo de demanda, y Argentina no es la excepción.
Según un informe del Instituto Nacional de Vitivinicultura del 2024, al que accedió BAE Negocios, la superficie implantada con vid en el país es de 199.946 ha. distribuidas en 22.039 viñedos, área que registra una disminución del 11% en superficie total (-24.762 ha.) en los últimos 10 años y del 12% en la cantidad de viñedos (-3.010). El 92,2% de la superficie con uvas en el país corresponde a variedades aptas para elaborar vinos y mosto, y el 7,8% para consumo en fresco y pasas.
Respecto al año 2015, la superficie disminuyó en las uvas aptas para elaboración (-11,1%), tintas, blancas y rosadas, y en las aptas para consumo o pasas (-8,9%). En el último año, disminuyó un 2,3% (-4.352 ha.) en las uvas para elaboración de vino y del 3,2% (-514 ha.) en las de consumo en fresco o pasas,
"En el último año las variedades aptas para consumo y pasas aumentaron 76 ha. y las aptas para elaboración disminuyeron 233 ha.", explicó Beatriz Pugliese, master en viticultura y tecnología, y doctorada en agronomía a cargo de la coordinación del programa de mejoramiento de la uva del INTA en San Juan y Mendoza.
"Argentina tenía poca oferta de variedades de uva, y en más de 20 años de trabajo obtuvimos otros tipos adaptadas a nuestro viento Zonda y la falta de agua", continuó la técnica, quien agregó que entre San Juan y Mendoza hay 17.000 hectáreas cultivadas con uva para consumo en fresco".
El trabajo del equipo del INTA comenzó en 1995 y en 2020 lograron desarrollar nueve variedades de uva sin semilla que se destacan por su calidad.
"El plan de mejoramiento se inició a pedido de los productores, con un programa que requería variaciones novedosas porque Argentina tenía poca oferta varietal", detalló Pugliese. Actualmente, el INTA está "en plena movida de mostrarlas. Algunos ya están produciendo, inclusive comercializando. Un productor ya exporta a Centroamérica, en el 2023 las presentamos en Sudáfrica, vendimos una variedad a Australia, la semana pasada tuvimos visitas de California, que también quieren comprar nuestras variedades, y vamos a presentar nuestras uvas sin semilla en España".
La agrónoma explicó que "a nivel nacional, una vez que las semillas están registradas son de venta libre. Nosotros las entregamos en los viveros locales, pero afuera del país las vende el INTA. Hay un mercado enorme que pide uva para pasa a causa de la crisis climática que vive Turquía, uno de los principales productores".
¿Qué lugar ocupa Argentina en la venta internacional de uvas sin semilla?, consultó BAE Negocios a Pugliese: "en la uva para pasa ya estamos en el sexto lugar del top 10. Y como fruta fresca estamos entre los primeros 20 países exportadores. A nivel internacional, el mercado de la uva está liderado por Perú, el principal productor y exportador mundial; después, Chile, Sudáfrica, Estados Unidos y China son muy fuertes".
Respecto al uso dado a la uva sin semilla, la experta detalló que, por ahora, no se utiliza para vitivinicultura, "sí para consumo en fresco y para pasas. Desde el INTA estamos haciendo ensayos para sacar jugo y vinos, pero es experimental. También hay que probar producir vinos sin alcohol, porque el mundo está consumiendo menos alcohol", concluyó.

