El telescopio James Webb está listo para ser lanzado al espacio en busca de ver el pasado y descubrir vida extraterrestre

Después de 25 años de desarrollo, el observatorio llegó a Guyana Francesa y fue "desempaquetado" por más de 100 personas para hacerle los ajustes finales. Es 100 veces más potente que el Hubble. Viajará 1,5 millones de kilómetros para analizar exoplanetas y galaxias lejanas. Los detalles del lanzamiento y la misión

Después de años de retrasos y miles de millones de dólares en sobrecostos presupuestarios, el Telescopio Espacial James Webb (JWST) está listo para volar. El megadispositivo llegó a la Guyana Francesa para reemplazar al histórico Hubble, que hace más de 30 años que está en órbita, pero que nada podrá hacer contra el JWST, denominado como uno de los logros técnicos más avanzados de la historia de la humanidad. 

En un video publicado por la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés), se puede ver al gigantesco telescopio ser "desempaquetado" en Guyana Francesa, desde donde despegará en dirección al espacio. Sin embargo, antes de eso se lo volverá a empacar en un contenedor especialmente diseñado para enviar al JWST por sobre el océano, para después de ser transportado por un remolque de carga pesada que atravesará las calles de Paracaibo para no volver al planeta. 

De todas formas, al telescopio todavía le quedan unos días en la Tierra. La fecha programada del lanzamiento es el próximo 18 de diciembre. Antes, se revisarán los detalles finales de la operación para que nada salga mal, y así comenzar a justificar los 10.000 millones de dólares que costó el desarrollo del JWST, que promete mostrar imágenes inéditas, descubrir galaxias desconocidas y hasta ver el pasado. 

Previo a eso, un equipo técnico revisó que el observatorio estuviera limpio y libre de contaminantes, mientras que los ingenieros realizaron un conjunto final de pruebas eléctricas y funcionales, y comprobaron la configuración mecánica plegada para garantizar que la entrega se realizara sin problemas. Ahora, se aprestan a dos semanas de carga de combustible, que en este caso será con hidracina y el oxidante de tetróxido de nitrógeno.

Los detalles del lanzamiento

El video muestra al impresionante telescopio de seis toneladas de peso, que tiene 10,5 metros de altura y 4,5 de ancho. Se necesitaron más de 100 personas para sacarlo de su contenedor de envío, que tenía 30 metros de ancho y pesaba 70 toneladas, para ponerlo en posición vertical. Así es como se lo cargará al cohete Arianne 5 que lo llevará en su viaje al punto L2 de Lagrange en menos de dos meses.

Los equipos terrestres esperan recibir comunicaciones de Webb poco después de la separación. El telescopio se separará del vehículo de lanzamiento casi 28 minutos después del despegue y, desde ese momento, el equipo de tierra del Instituto de Ciencias del Telescopio Espacial en Baltimore, Maryland, tendrá el control total para comenzar la secuencia más compleja de despliegues jamás intentados en una sola misión espacial.

El telescopio James Webb mide 10,5 metros de alto y 4,5 de ancho

El observatorio viajará 1,5 millones de kilómetros al segudo punto de Lagrange (L2) antes de empezar a funcionar. Los puntos de Lagrange son lugares ideales para los satélites, ya que las fuerzas gravitacionales entre la Tierra y el sol están equilibradas y los objetos pueden permanecer aquí durante un período prolongado con ajustes.

Luego de transcurridos dos o tres meses, los profesionales procederán a encender los instrumentos del telescopio, y la ciencia típica no comenzará hasta aproximadamente seis meses después del lanzamiento, según la ESA. 

Qué hará el telescopio James Webb

¿Qué es exactamente lo que hará el telescopio James Webb? Desde la NASA esperan que mucho, sobre todo considerando que es un proyecto que data de 1996 y ya lleva unos 25 años en desarrollo, con 17 países, muchos frenos y costos añadidos en el medio. "Webb es una misión ejemplar que representa el epítome de la perseverancia", dijo a principios de año Gregory L. Robinson, director del programa de Webb en la NASA, en un comunicado oficial de la agencia. Sin embargo, meses después retrasaron su lanzamiento de octubre a diciembre

El telescopio James Webb podrá ver exoplanetas a años luz de la Tierra y hasta escanear sus atmósferas en busca de gases que sustenten la vida en un plazo tan pequeño como 60 horas. Para Jane Rigby, una astrofísica del equipo del telescopio, el JWST transmitirá imágenes que "nos dejarán con la boca abierta" porque serán "increíblemente hermosas y poderosas, tanto visual como científicamente". Ciertamente así será, con un telescopio que es 100 veces más potente que el actual Hubble.

Y no solo eso. Según algunos reportes, la idea es que la distancia del telescopio le permita ver el pasado, ya que el tiempo en el espacio también se mide en distancia, en años luz. Así, a una distancia de muchos años luz, el observatorio podrá ver lo que era un planeta años luz atrás, cuando emitió la luz que el telescopio capta. 

Por otra parte, algunos creen que hasta podría establecer un contacto extraterrestre, si es que hay vida fuera del planeta. "Creo que las posibilidades de que podamos hacer contacto con una civilización extraterrestre son bastante altas. Algunos colegas míos creen que deberíamos contactar con ellas. Yo creo que es una idea terrible", expresó el reconocido profesor de física teórica de Estados Unidos, Michio Kaku.

El nombre de James Webb fue cuestionado en el último tiempo

“Lo que realmente me sorprendió de los resultados es que podemos encontrar de manera realista signos de vida en otros planetas en los próximos cinco a diez años”, aseguró Caprice Phillips, de la Universidad Estatal de Ohio. 

El nombre del telescopio fue puesto en tela de juicio en el último tiempo por acusaciones contra el propio James Webb, que fue el segundo administrador de la NASA durante la época dorada de la entidad, lideró las misiones Apolo y dejó el puesto un año antes de que Estados Unidos llegase a la Luna. Sin embargo, antes de eso fue secretario de Estado durante el llamado Lavender Scare, el "Terror Lila" de la persecución de homosexuales en el país, uno de los tiempos más oscuros para la comunidad de gays y lesbianas. La NASA, sin embargo, concluyó después de una profunda investigación que no había razones para cambiar el nombre.

Esta nota habla de: