Con lo justo, Diputados dio quórum y se debate la reforma laboral en medio del paro
Con quórum ajustado y en plena jornada de paro general, la Cámara baja debate una reforma que sufrió cambios de último momento en el artículo sobre licencias por enfermedad.
La Cámara de Diputados abrió este jueves el debate por la reforma laboral al límite: 129 legisladores permitieron habilitar la sesión que se desarrolla en paralelo al paro general convocado en rechazo al proyecto.
El oficialismo logró reunir el número mínimo para iniciar la discusión en un clima de máxima tensión política y logística. Con el transporte público paralizado por la medida de fuerza y varios diputados fuera de la Ciudad de Buenos Aires, las negociaciones y los traslados contrarreloj fueron clave para evitar que la sesión se cayera antes de empezar.
A diferencia del escenario más holgado que el Gobierno había mostrado en el Senado, en la Cámara Baja el margen es estrecho y cada voto cuenta.
Se espera una sesión maratónica
El esquema acordado prevé una discusión extensa en general y luego el tratamiento por capítulos, con la intención de concentrar la votación por artículo en la madrugada. En esa línea, es la oposición la que insiste en revisar punto por punto, mientras que el oficialismo busca acelerar el debate para evitar quiebres en los apoyos.
En la recta final de las negociaciones, la reforma laboral incorporó cambios relevantes respecto del texto original, en un intento por asegurar los votos necesarios en el recinto.
Uno de los giros más significativos se dio en el artículo 44 sobre licencias por enfermedad. La versión original preveía una reducción del salario -del 50% o 75%, según el caso- para trabajadores con enfermedades no relacionadas con el ámbito laboral. Ese punto generó polémica y rechazo, por lo que fue eliminado y se mantiene el esquema actual de pago completo del sueldo cuando el trabajador esté de licencia.
También hubo modificaciones en materia de financiamiento sindical. El proyecto buscaba suprimir las llamadas "cuotas solidarias", es decir, los aportes que se descuentan a trabajadores no afiliados pero alcanzados por convenios colectivos. Se acordó sostenerlas por un plazo transitorio de dos años, con un tope del 2%. A partir de 2028, esos aportes pasarán a ser estrictamente voluntarios.
En cuanto a la modalidad de pago de salarios, se descartó la posibilidad de que los empleadores depositen los haberes en billeteras virtuales o cuentas de pago. El sueldo deberá seguir acreditándose en cuentas bancarias tradicionales. No obstante, se incorporó la opción de que pueda pactarse el pago en dólares, un punto que fue leído como un gesto hacia sectores empresarios.
Por último, el Gobierno dio marcha atrás con la reducción de la alícuota de contribución patronal destinada a las obras sociales sindicales. La propuesta original contemplaba bajarla del 6% al 5%, pero se resolvió mantenerla en el nivel actual para evitar un impacto negativo en el financiamiento del sistema de salud administrado por los gremios.
La calle y el recinto, en simultáneo
La sesión se da en medio del paro general de la CGT. La medida de fuerza nacional, que incluyó la paralización de trenes, colectivos y otros servicios, fue convocada en rechazo a la reforma y a lo que las centrales obreras consideran una pérdida de derechos laborales.
Mientras en las inmediaciones del Congreso se desplegó un operativo de seguridad y se registraron concentraciones, dentro del recinto el oficialismo apuesta a consolidar una mayoría que, aunque ajustada para dar quórum, podría ampliarse al momento de la votación final.