Conflicto sindical y precios

La CGT impulsa un índice de inflación propio y redefine su estrategia contra la reforma laboral

La CGT avanza con una medición alternativa de inflación, cuestiona los datos oficiales y acelera definiciones contra la reforma laboral en debate en el Congreso

La Confederación General del Trabajo (CGT) avanza en la elaboración de un índice propio de inflación, una iniciativa con la que busca cuestionar la credibilidad de los datos oficiales y reforzar su estrategia sindical frente al proyecto de reforma laboral que impulsa el Gobierno nacional. La decisión se da en un contexto de creciente tensión política y con impacto potencial en las paritarias de los próximos meses.

El cosecretario general de la central obrera, Cristian Jerónimo, confirmó que la CGT trabaja en una medición alternativa que refleje el impacto real de los precios en el consumo cotidiano. Según explicó, el objetivo es construir "un índice serio y respaldado" que represente con mayor precisión el costo de vida que enfrentan los trabajadores.

"Después del escándalo del Indec, ¿quién puede creer en el próximo índice inflacionario?", planteó el dirigente, al sostener que los números oficiales no reflejan lo que se siente en la góndola. En ese sentido, remarcó que varios sectores perdieron poder adquisitivo por haber confiado en mediciones que, a su entender, quedaron desactualizadas respecto de los hábitos de consumo actuales.

Impacto en salarios y paritarias

Desde la central obrera señalaron que la falta de confianza en las estadísticas oficiales abre un nuevo escenario para la discusión salarial. Jerónimo advirtió que no todos los trabajadores perdieron de la misma manera frente a la inflación y que quienes quedaron rezagados fueron aquellos que negociaron con referencia en índices que no reflejaban la realidad del mercado.

"Tendremos que ver cómo construir la estrategia para combatir esta situación", explicó, y no descartó que el índice propio de la CGT incida en futuras negociaciones paritarias, especialmente en sectores que reclaman recomposición salarial.

Rechazo a la reforma laboral

En paralelo, la CGT ratificó su rechazo frontal a la reforma laboral que se discute en el Congreso. Desde la conducción sindical aseguran que el proyecto no implica una modernización, sino un retroceso en derechos adquiridos. "No vamos a permitir que se avasallen los derechos de los trabajadores", sostuvo Jerónimo.

El dirigente también puso en duda el optimismo del oficialismo respecto del respaldo parlamentario. Recordó que intentos similares ya fracasaron en el pasado y afirmó que el Gobierno no tiene garantizados los votos para avanzar con la iniciativa.

Contactos políticos y advertencias

La central obrera mantiene contactos con gobernadores y referentes provinciales, aunque reconoció que algunas reuniones previstas fueron postergadas. Desde la CGT señalaron que esperan que esas demoras respondan a cuestiones de agenda y no a presiones políticas, y remarcaron que varios mandatarios coincidieron en que los derechos laborales no deben ser vulnerados.

Jerónimo advirtió además sobre el costo político que podría tener el apoyo a la reforma. "La gente no se va a olvidar de cómo actúe cada uno", afirmó, y pidió que los legisladores no le den la espalda a los trabajadores de sus provincias.

Definiciones gremiales en agenda

De cara a los próximos días, la CGT anticipó una reunión clave en la que se debatirá el plan de acción frente al avance del proyecto oficial. "El viernes vamos a reunirnos y de ahí va a salir una decisión que se va a comunicar", adelantó Jerónimo, al tiempo que aseguró que la central obrera no permanecerá inmóvil.

Si bien reconoció que existen distintos matices internos dentro de la CGT, descartó que eso debilite la postura común. "Vamos a dar la discusión y la pelea que hay que darle a este proyecto", concluyó.

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