Literatura

Perspectiva internacional de Borges

A 40 años de su partida, el deseo de Borges de ser olvidado no se ha cumplido; por el contrario, su obra sigue más viva y vigente que nunca en todo el mundo. Su figura trasciende la literatura, convirtiéndose en un referente global que dialoga con la ciencia, la filosofía y la inteligencia artificial.

"Espero que la humanidad progrese y mi obra quede como una mera curiosidad. Esa inverosímil perduración no me molestaría, porque yo no estaría para percibirla".

Me lo dijo Jorge Luis Borges hace medio siglo, con esa humildad irónica tan suya, cuando en una entrevista le pregunté si un gran escritor no era, después de todo, inmortal. Hoy, a las puertas de conmemorarse los 40 años de su partida este 14 de junio, resulta inevitable sonreír ante su deseo no cumplido. La humanidad no lo ha olvidado; al contrario, parece apasionada por buscarlo. Lo comprobé en actividades en las que participé recientemente en Estados Unidos, Italia y España. El entusiasmo de la gente por conocerlo es conmovedor. Desobedecieron su deseo: sigue vivo.

Nuestra primera escala es la Universidad de Rice, en Houston, una de las instituciones más importantes de Estados Unidos. En el enorme Grand Hall abarrotado de espectadores, se realizó una conferencia en la que hablé sobre la biblioteca de Borges, acompañado por destacados académicos, entre ellos Gwendolyn Díaz-Ridgeway (Universidad St Mary's), Daniel Bonevac (Universidad Austin) y Nicolás Shumway (Rice), con la emotiva presencia de Victoria y Mariana Kodama en representación de la Fundación Borges. Allí, el escultor Carlos Benavídez presentó un busto de Borges destinado a la Biblioteca Pública de la ciudad, flanqueado por una muestra de veinte artistas inspirados en el autor de El Aleph.

Lo cierto es que la gente sigue en relación con Borges a través de sus obras, de la misma manera en que él lo hacía con los escritores de los cuales tenía libros en su biblioteca personal. Esa biblioteca se encuentra en la sede de la Fundación Borges en Buenos Aires; un tesoro guardado por María Kodama sobre la cual escribí el libro "La Biblioteca de Borges" (Paripé Books) para acercarlo al público.

Recordé que cuando organicé la muestra del Centenario de su nacimiento, en varios países (Italia, Francia, México, España y Argentina), exhibimos ejemplares de esa biblioteca personal con anotaciones escritas por él. Muchos de los que los veían quedaban fascinados y emocionados; algunos, incluso, lloraban. Lo mismo sucede hoy en el Museo Borges y en la muestra del Centro Cultural Recoleta, que exhibe nuevamente ese material.

La biblioteca de Borges revela un dato clave: la mayoría de los libros que la componen tratan temas de filosofía y religión. A través de ellos es posible encontrar la filosofía de vida de este genio, que -lejos del mito del escritor oscuro- apunta en realidad a la felicidad.

Ese fue el eje que decidí resaltar como curador de la muestra "Atlas de Borges". A través de las fotografías tomadas por María Kodama en sus viajes con el escritor, acompañadas por textos, descubrimos a un hombre feliz. Tras recorrer muchas naciones, la exposición se presentó en Roma como parte del Congreso Internacional de la Sociedad Dante Alighieri. La inauguró el presidente de la República Italiana y contó con la participación de autoridades, escritores y especialistas de varios países. Allí incluimos mi documental "El Eterno retorno", subtitulado al italiano, demostrando que su figura sigue convocando a las más altas esferas de la cultura mundial.

Quizás el punto más disruptivo de este recorrido ocurrió hace pocos meses en Madrid, en la Universidad Pontificia Comillas. El Foro Ecuménico Social organizó un seminario para analizar la llamada "Superconciencia" y la conciencia que puede perdurar después de la muerte; un cruce fascinante donde la literatura se convirtió en ciencia.

El debate reunió a académicos, científicos y líderes empresariales. Participaron, entre otros, el neuropsiquiatra y neurocientífico Luis Brusco (Decano de Medicina de la UBA), la especialista en física cuántica María Victoria Fonseca (Universidad Complutense de Madrid), y el catedrático José Luis Fernández Fernández (Comillas). Allí la académica Luce López Baralt (Universidad de Puerto Rico) vinculó a Borges con una experiencia mística de los monjes japoneses llamada "satori".

Esta tesis conecta mágicamente con la última pregunta que le hice a Borges en aquella entrevista de hace cincuenta años. En su respuesta, me reveló que había tenido dos experiencias "quizá místicas", "como si estuviera fuera del tiempo", las cuales dejó reflejadas en un relato y en un poema. De hecho, antes de morir, Borges viajó a Japón con la intención de pasar un tiempo con un monje budista para profundizar en esa vivencia, aunque el empeoramiento de su salud se lo impidió.

Hoy, mientras el mundo debate el auge de los algoritmos y la tecnología digital, a Borges se lo considera una especie de profeta de la Inteligencia Artificial. Sus laberintos de información infinita adelantaron el mundo en el que vivimos.

Estas líneas son solo unos pocos ejemplos de la influencia que el escritor sigue ejerciendo en el planeta. A pesar de su deseo, su obra sigue viva con una fuerza cósmica. De Texas a Roma, de Madrid a Buenos Aires, Borges es nuestro más fascinante contemporáneo.

* Sociólogo, periodista y escritor. Vicepresidente de la Fundación Internacional Jorge Luis Borges. Autor de "La biblioteca de Borges" (Paripé Books), "Seres Imaginarios de Borges" (Sudamericana, Penguin Random House), y otros libros. Creador y director del Foro Ecuménico Social (foroecumenico.com) y director del proyecto "Seres Imaginarios de Borges (seresfantasticos.com), realizador de varias muestras, programas de TV y documentales sobre Borges.