El club de la medianoche: manden mensajes desde el más allá

El creador de "La maldición de Hill House" está de vuelta con una historia centrada en un pacto de adolescentes. 

"Por todos los que vinieron antes, los que vengan después; por los vivos y por los muertos; visto o no visto; aquí pero no aquí", brindan a coro con los vasos en alto un grupo de adolescentes. El vino se mezcla con los remedios. No es un bar y no hay segundas vueltas. Son pacientes con enfermedades terminales que están en un hogar de cuidados paliativos y se juntan en secreto a la medianoche a contar historias de fantasmas. Más bien a crear fantasmas. Tienen un pacto: el primero que muera les enviará a los demás una señal desde el más allá.

Mike Flanagan encadena éxito tras éxito y logró coronarse como todo un referente del género del horror sobrenatural. Tras adaptar con maestría la novela de Shirley Jackson "La maldición de Hill House" volvió a dar escalofríos con "La maldición de Bly Manor" y el año pasado sorprendió con "Misa de Medianoche". Ahora estrena su última creación, pensada junto a Leah Fong: "El club de la medianoche",  una serie de terror que adapta la novela homónima de Christopher Pike. Cuenta con la producción de Trevor Macy de Intrepid Pictures.

 

Las historias que se cuentan los chicos son para entrenerse y alejar la muerte, un poco a la manera de los relatos de "Las mil y una noches", o del "Decamerón", donde diez jóvenes que huyen de la peste bubónica se refugian en una villa de las afueras de Florencia y cada noche inventan y comparten cuentos. 

Pero también hay un misterio que recorre todos los episodios. Está relacionado con la residencia y quienes estuvieron allí antes que ellos, especialmente una paciente que fue noticia. Quien encabeza la investigación es Llonka, una de las jóvenes padecientes, que oficia de personaje central de la tira. 

Además del miedo -el sobrenatural pero también el bastante real de la enfermedad- y el dolor físico, la serie aborda otros temas como la discriminación, las presiones sociales de perfección y las religiones, un tema que ya había tratado Flanagan en anteriores producciones. 

La serie está protagonizada por Adia, Igby Rigney, Ruth Codd, Aya Furukawa, Annarah Shephard, William Chris Sumpter y Sauriyan Sapkota, con Heather Langenkamp como la enigmática doctora que preside Rotterdam Home.

Algunos de los personajes están trazados con pinceladas más gruesas que otros. Uno de los más interesantes y ambivalentes es el de la sarcástica Anya.  La historia que cuenta cada uno a los demás es una buena manera de conocerlos. 

La serie entrega terror efectivo y, como las buenas producciones del género, logra la consistencia necesaria para no quedarse en el efectivo del susto sino adentrarse un poco más lejos, hasta el hueso del miedo al más allá. 

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