Desde antes del inicio de la actual gestión de gobierno, hicimos hincapié sobre la imperiosa necesidad de establecer un Modelo de Desarrollo Económico Permanente y Sustentable (MoDEPyS) con orientación a la producción. El objetivo es, entre otros,  recuperar la capacidad ociosa y a su vez, instrumentar los incentivos necesarios para la ampliación de la base material de la Nación (inversión), tendientes a incrementar los ingresos fiscales y el nivel de empleo.

Contrario sensu, el modelo brilló por su ausencia, y se explicitó una activa renuencia a concretarlo bajo la afirmación: “Francamente, no creo en los planes económicos” como señaló el Presidente al Financial Times.

Ello trajo aparejado que no hubiera un punto de inflexión en lo económico, generándose semana a semana, una sensación de persistencia de lo heredado.

Cambiemos: “el preludio de Renovación y Cambio bis”.

El inicio de la gestión Cambiemos se nutrió de eufemismos, tales como la

  • “Reparación Histórica" para implementar acuerdos de reajuste de haberes jubilatorios, a un universo acotado del sector pasivo, con juicios pendientes o sin sentencia firme, y que reunieran ciertos requisitos y no tuvieran incoadas acciones judiciales contra el Estado. Dichos convenios no importaban “reparar” la totalidad de lo reclamado, sino, “despoblar” de expedientes a la ANSES. Los resultados fueron magros, los juicios continuaron su curso y,
  • el “Sinceramiento fiscal” que importaba una exteriorización o blanqueo de capitales no declarados, los cuales aportarían para financiar la “reparación” mencionada.

Pero, en diciembre de 2017, y sin ánimo de seguir “aportando a la buena salud” de los jubilados, la administración macrista giró a las cámaras la modificación de la fórmula de movilidad de los haberes, retirando de la ecuación la recaudación tributaria, y reemplazándola por una ponderación del 70% de la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC), y un 30% de la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (RIPTE).

Esta modificación suscitó un conflicto que llevó a la violencia en las calles, entendiendo que la administración de ese entonces acertaría en su intención de bajar la inflación y por lo tanto los ingresos de los jubilados disminuirían.

Aconteció… todo lo contrario, y la actual gestión persevera obstinadamente en el error.

“Ley de Solidaridad” y “Aporte Solidario”: ¿habrá dos sin tres?

La asunción de la actual gestión de gobierno, en “simetría eufemística” al despliegue de la política de Cambiemos, promulga la “Ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva” donde, en el mismo plexo legal:

  • se crea el impuesto “Para una Argentina Inclusiva y Solidaria" (PAIS), que grava en un 30% la compra de moneda extranjera para el ahorro,
  • se incrementan las alícuotas del Impuesto Sobre los Bienes Personales (ISBP), en hasta un 100% para las escalas de menor manifestación de riqueza, y adicionando tasas diferenciales para los bienes situados en el exterior,
  • se suspende la disminución de 5 puntos porcentuales del Impuesto a las Ganancias (IG) sobre la renta societaria por un año, planificada por ley anterior para el corriente período fiscal,
  • se duplica el tiempo durante el cual, las empresas pueden restar de sus resultados (de tener beneficios), el ajuste por inflación impositivo, pasando de un tercio a un sexto por período fiscal generando una licuación del ajuste, en tanto coexistan estos niveles inflacionarios
  • se incrementaron al 100% el impuesto a las extracciones (débitos) bancarias en efectivo, para empresas medianas y grandes y,
  • se suspendió la fórmula aprobada por ley en diciembre de 2017 que ajustaba los haberes jubilatorios, de acuerdo con el mecanismo mencionado ut supra, pasando así, a un régimen de aumentos discrecionales del Poder Ejecutivo que, a un año vista, nos encuentra con mínimos que no han superado el umbral inflacionario acaecido en el período

Sin hoja de ruta que forje el sendero de la producción, nos encontramos en los albores de la creación, a nivel federal, de un nuevo gravamen sobre el mismo patrimonio que alcanza el ISBP. Es decir, se intenta crear una gabela sobre la totalidad de los activos de las personas humanas.

Tal como afirmamos en “Con el Aporte Solidario… muchas dudas” (BAE Negocios 25/10/2020) “…gravar el stock acumulado (de capital) es inapropiado, ya que, podría acontecer que ante su falta de explotación se necesitaría el desapoderamiento de parte de él, para que con su realización (venta) se logre honrar el compromiso fiscal.”

El poder de imperio de un Estado, en la creación y percepción de tributos es indiscutible, pero no es menos cierto, que nada bueno puede ocurrir si no se modela la economía en pos de su desarrollo, esto significa, crecimiento con inclusión social.

La Solidaridad, como elemento basal de una comunidad, surge de la voluntad de quienes la componen y desde su célula principal: la familia.  Nunca es coactiva: es dar sin exigir y recibir sin preguntar.

La respuesta… ¡crear trabajo!

Hay consenso en la disciplina económica que los niveles del ahorro interno deberían permitir la acumulación de capital en el sector privado.

Los elementos analíticos que permiten orientarlo hacia la inversión (estos son entre otros: rendimiento esperado, riesgo tolerado y horizonte temporal), están condicionados por los bonos (en pesos ajustados por la variación del tipo de cambio o directamente en dólares) emitidos por el Tesoro Nacional (con un rendimiento aproximado del 15% anual) utilizados para financiar el Déficit Fiscal Total (DFT).

Esto fuerza a los empresarios a destinar parte de su escasa rentabilidad al pago de esa tasa de interés más una prima de riesgo adicional, inviabilizando de esta manera sus negociosiv.

A su vez, las actuales decisiones económicas determinan una caída real de los Ingresos Populares (IP) (ya que se incrementan menos que la tasa de inflación) deprimiendo la demanda interna. En este contexto económico se destruye el círculo virtuoso de: inversión, producción, empleo y consumo.

En este marco, y antes de que sea demasiado tarde, sólo la implementación de un Modelo de Desarrollo Económico Permanente y Sustentable (MoDEPyS), con orientación a la producción, permitirá la armonía del capital y el trabajo dentro de una comunidad que se organiza de manera justa.

Porque finalmente, “gobernar es crear trabajo”.

¡Si lo sabrán y lo desean, los empresarios y los dirigentes sindicales!

Por Lic. Guillermo Moreno, Dr. Gastón Bres y Lic. Leandro Cárcamo Mann

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Guillermo Moreno

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