Cambio de tendencia: el teletrabajo comienza su retirada

Las empresas consideran que la presencialidad fortalece el "espíritu de equipo y “acelera los resultados”

El mundo y Argentina van en una dirección en la que el home office está en retirada, luego de más de cinco años de un auge que comenzó durante la pandemia y se extendió por los múltiples (o aparentes) beneficios que tenía para los trabajadores. Pero ahora, con un tiempo considerable para haberlo estudiado, las conclusiones parecen decir otra cosa.

Una encuesta realizada entre líderes empresariales en Estados Unidos por Resume Builder reveló que, para 2026, una de cada tres compañías planea eliminar el teletrabajo. Tras la cuarentena extrema que obligó a todo el mundo a adoptar esta modalidad de labor, las compañías piensan ahora en mejorar la productividad con el regreso de sus empleados a la oficina.

El trabajo, que relevó las opiniones de mil líderes empresariales estadounidenses, indicó que el 33% de las empresas planea eliminar el trabajo remoto en 2026. Aunque ese estudio se enfoca en América del Norte, tendencias similares se observan en el resto del continente.

¿Por qué hacer esto? A priori, un argumento en contra es el bienestar de los empleados, la flexibilidad parecería ser bastante lógico. Pero, frente a esto, los empresarios esgrimen lo siguiente:

  • Para el 64%, la presencialidad fortalece el "espíritu de equipo".
  • Para el 62%, la interacción presencial "acelera los resultados" gracias a las reuniones cara a cara.
  • Para el 45%, eliminar el home office también significa maximizar el uso de la oficina.
  • El 20% estima que ayudará a mejorar el bienestar general de los empleados.

También, un 8% admite que lo hacen para incitar a los empleados a renunciar. "A pesar de este impulso, los incentivos para hacer la oficina más atractiva son limitados", marca el estudio. Solo el 28% de las empresas ofrece algún tipo de incentivo para que los empleados regresen a la oficina.

Entre las que lo hacen, los más comunes son los eventos sociales (55%), las comidas servidas (51%) y las prestaciones para viajeros (51%), mientras que son menos las que ofrecen incrementos salariales (34%) o prestaciones para el cuidado infantil (30%).

Home office: deseo versus realidad

Si nos enfocamos en nuestra realidad podemos ver que nuestro país ya se adelantó a esta tendencia. O, quizás, nunca se terminó de subir a la anterior. De acuerdo con un relevamiento elaborado por Randstad, solo un 13% de los argentinos trabaja bajo modalidad híbrida. Es el porcentaje más bajo de la región, contra un 19% en Uruguay y un 26% en Chile. El full remoto en Argentina es de solo el 5%.

De todas formas, no es que los argentinos quieren quedarse en su casa todo el tiempo. De hecho, solo un 8% aseguró preferir este formato. El más deseado es el híbrido: el 62% de los argentinos optaría por un esquema de 2 días de labor remota y 3 días de trabajo presencial.

En esta línea, una encuesta confeccionada por Adecco Argentina señaló que el 60% de los empleados con modalidad híbrida renunciaría si su empresa establece la presencialidad total.

"Para algunos, trabajar desde su hogar varios días a la semana se convirtió en algo no negociable; mientras que, para otros, la expectativa sobre el trabajo remoto incide cada vez más en sus elecciones y decisiones de carrera laboral, como parte de la búsqueda de un mayor equilibrio entre el ámbito laboral y la vida personal", analizó Andrea Avila, CEO de Randstad para Argentina, Chile y Uruguay.

Teletrabajo: prioridades para empleados y empresas

Los empleados más jóvenes tienen expectativas muy diferentes de las de sus colegas mayores: para muchos, la flexibilidad y el equilibrio entre el ámbito laboral y la vida personal son prioridades, al igual que la posibilidad de solicitar días por salud mental.

Pero eso implica otras cuestiones: no conocer personalmente a sus compañeros, no enfrentar tomas de decisiones o reuniones presenciales o incluso nunca haber recibido comentarios negativos en persona.

En su libro La generación ansiosa, el psicólogo social Jonathan Haidt argumenta que los centennials se definen por el uso excesivo de teléfonos celulares y redes sociales, así como también por la crianza sobreprotectora que recibieron. En ese marco, advierte que esta "gran reestructuración" está teniendo consecuencias negativas a gran escala en las interacciones sociales y laborales.

 

Cambio de tendencia: el teletrabajo comienza su retirada
El  trabajo presencial facailita la colaboración y la labor en equipo

Por eso, Forbes explicó que el regreso a la presencialidad es, desde la visión de las empresas, una forma de lograr todo esto:

Absorber la cultura organizacional: muchos líderes creen que la presencia física es crucial para construir una cultura empresarial sólida, fomentando el compromiso y la cohesión del equipo.

Monitorear la entrada y la salida: a los gerentes les resulta difícil evaluar la productividad basándose solamente en los resultados, por lo que prefieren confiar en señales visuales, como la presencia en el escritorio, para asegurarse de que los empleados están trabajando.

  • Facilitar la colaboración y la labor en equipo: el trabajo en persona supuestamente fomenta la colaboración espontánea, la lluvia de ideas informal y el intercambio de conocimientos.
  • Reforzar una estructura de trabajo jerárquica tradicional: algunos gerentes ejercen control y refuerzan su autoridad a través de la presencia física, lo que les permite una supervisión más directa del personal.
  • Fomentar el aprendizaje: se considera que los empleados, especialmente los recién llegados, se benefician con el aprendizaje, la tutoría y el desarrollo profesional al observar e interactuar con colegas experimentados.
  •  Para que la gente deje de trabajar voluntariamente: algunas empresas usan el mandato de regreso a la oficina como una estrategia para reducir la plantilla, esperando que los empleados renuncien debido a la pérdida de flexibilidad.
  •  Porque nunca creyeron en el trabajo híbrido en primer lugar: muchas empresas vuelven a sus métodos prepandemia porque la adopción del trabajo híbrido fue una necesidad forzada y no una decisión estratégica.
Qué es el microshifting, alternativa para el trabajo remoto  

Hasta ahora, los caminos parecen ser tres: 100% presencialidad, 100% remoto o un modelo híbrido. Pero surge una cuarta opción, tan lógica como polémica: el microshifting. Este modelo no se centra en dónde se trabaja sino en cuándo.

En pocas palabras, propone trabajar en bloques cortos de forma que no se interpone con otras responsabilidades como buscar hijos en el colegio, un turno médico o recibir a un plomero en tu hogar, por ejemplo.

El informe State of Hybrid Work 2025 de Owl Labs reveló que el 65% de los empleados encuestados manifestó interés en el microshifting, ya que es un formato que permite "organizar las tareas según el flujo natural de energía y concentración". Es decir, no hace falta quedarse ocho horas frente a la computadora sino realizar pausas para lograr un mejor equilibrio entre la rutina laboral y la vida personal.

En la teoría es ideal: uno define cuándo trabaja de acuerdo con su vida personal y sus mejores horas de concentración. Pero la realidad muestra otra cosa. Si todo momento del día puede ser laboral, ningún momento es realmente descanso. Además, como plantea la periodista Jessica Stillman en una columna para Inc. Magazine, ¿cómo se logra una coordinación de equipo si cada uno trabaja en la hora que quiere?

Por cómo viene la mano, la próxima pelea cultural no será por el sueldo ni por los beneficios sino por el control del tiempo cotidiano.

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