Laura Miranda: "La verdad no es una sola, hay tantas verdades como personas dispuestas a descubrirlas"

"Es una historia que tiene origen en mi observación de una realidad que, entendí, merecía la oportunidad de un debate profundo. Que nos ubicara de manera justa frente al derecho de cada mujer de no ser juzgada por nadie con independencia de sus elecciones de vida", afirma la autora de "Las otras verdades" sobre su nueva novela en una entrevista con BAE Negocios

"Las otras verdades" es la nueva novela de Laura Miranda. La autora dialogó con BAE Negocios: "Es una historia que tiene origen en mi observación de una realidad que, entendí, merecía la oportunidad de un debate profundo. Que nos ubicara de manera justa frente al derecho de cada mujer de no ser juzgada por nadie con independencia de sus elecciones de vida. Esto es, elegir tener hijos o no hacerlo. La maternidad es un tema complejo, a perpetuidad y maternar conlleva infinitas posibilidades. Sentí que había mucho para decir".

"Por otra parte, decidí abordar el 'después' en las relaciones de pareja. ¿Qué pasa cuando luego de enfrentar la adversidad las personas están juntas? Después del beso, cuando el libro o la serie termina, ¿qué sucede? Creo que es justamente en ese momento que todo comienza realmente. En éste libro casi nadie se conoce, sino que viven sus 'después'", contó.

 

¿Por qué el título?
—Es muy significativo para mí, porque refleja algo en lo que creo: la verdad no es una sola, hay tantas verdades como personas dispuestas a descubrirlas.

¿Se puede arriesgar todo?
—Definitivamente, sí. Se puede arriesgar todo en favor de aquello en lo que creemos. El tema es ¿Cuánto queremos lo que deseamos? Lo que se desea desde la más íntima convicción, no se traiciona, no debería traicionarse. En el marco de esa idea, la vida, a veces, nos ubica en decisiones extremas que no admiten soluciones intermedias. Entonces, es arriesgar todo o dejar de ser una misma, perderse.

¿Se puede sentir una cosa y pensar otra?
—Sí, se puede. En el Universo de los sentimientos y en el mundo interior de cada ser humano, las contradicciones no solo son posibles, sino en muchos casos, resultan algo así como un motor que no se detiene. La cuestión es hallar el equilibrio entre lo que se siente, lo que se piensa y lo que se hace. Intentar tomar distancia de las diferencias entre el sentir y el pensar, para poder comprendernos y decidir convencidos. Utilizando esa simbología, me refiero a tener el control sobre ese motor de ideas distintas, incluso hasta opuestas.

¿Qué te gustaría que el lector encuentre en la novela?
—Me gustaría que encuentre la vida misma, con alternativas y un mensaje esperanzador. No importa lo que suceda, sino lo que se decide hacer al respecto. Me encantaría que al terminar de leer piense: "Esto pudo pasarme a mi o a alguien cercano". Que la historia sea verosímil, es condición para mí. "Las otras verdades", fue escrita para decir con argumentos, para celebrar este tiempo de poder elegir, sin necesidad de levantar la voz y con el deseo de que no se juzgue por proyectar modelos de vida diferentes.

¿La escribiste en pandemia?
—Sí. Al principio, completamente aislada. De hecho el primer capítulo se titula "Atrapada" y en algún punto, así me sentía.

¿Cómo viviste la pandemia como escritora?
—La sobreviví. Me encanta estar en mi casa, pero no me gusta la obligatoriedad del encierro. Son dos cosas completamente diferentes. Extrañé mirar el mar, la costa, mi café en el lugar al que voy a diario, en bici, ir al gym y ver a mi gente de manera espontánea. No me resultó simple adaptarme, pero lo hice. Algunos días fueron mejores que otros. Luego, cuando de a poco se pudo salir, la energía comenzó a fluir en mí. Al principio, por esas razones, escribí poco. No quería trasladar ese sentimiento de ahogo a la historia.

¿Pensas escribir alguna novela situada en la pandemia?
—No, por ahora no. Tendría que encontrarme la historia y no ha sucedido.

¿Por qué necesitamos leer historias de amor?
—Porque el amor salva, sana y llena de bienestar la vida, aún en los momentos de mayor tensión y desacuerdo, es el amor en todas sus formas, el sentimiento que marca la diferencia y nos da la chance de ser quienes elegimos ser. El amor, es el vínculo que nos define. No me refiero al de pareja sino al amor en estado puro, al amor del ser humano que nos habita.

¿Qué admiras de la protagonista?
—Su capacidad de sentir, pensar y actuar de acuerdo a su deseo. Su manera de tomar distancia para ver otras perspectivas. Mirar lo mismo, pero poder ver desde otro ángulo. Admiro su mente abierta a la vida, a las señales y a los hechos inesperados que, a veces, pueden cambiarlo todo.

¿Cuándo supiste que querías ser escritora?
—Disfruto escribir desde que era pequeña, pero no fue sino hasta mis cuarenta y un años que algo diferente en mí, me sacudió, me provocó el desafío y contra cualquier adversidad o prejuicio, decidí animarme a más, sin dejar mi profesión de abogada. Hoy, siento que es lo que soy y estaba destinada a ser.

¿Las novelas de amor son solo para mujeres ?
—No. El amor no tiene género. El amor, es. Su alcance es infinito. Nos trasciende.

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