"La poesía es una manifestación de la sutileza y eso siempre es respeto por el lector"
Pablo Bernasconi es artista visual, ilustrador y escritor. Autor de muchísimos libros referentes en la literatura infantil. Acaba de publicar su primer libro de poemas.
"Las cosas se van asentando hasta que uno establece una confianza con su propio material como para decir esto es publicable o esto no es publicable. Es registro muy diferente a lo que yo escribo para niños, lo que hago para adultos. Es otra mirada, como otra óptica, e incluso genera, supongo, otra lectura en mis lectores, en la gente que conoce más o menos lo que hago. Pero a mí la poesía me encanta, desde siempre. Me fascina la poesía, tiene un nivel de condensación, de meticulosidad y de pasión por la escritura, por la confección, por lo artesanal, por todo lo que hoy deja de existir, que me parece una buena batalla para dar la poesía", dice el artista Pablo Bernasconi a BAENegocios.com en su taller de Bariloche, donde vive, mate de por medio.
-¿Y cómo fue ilustrar tus poemas?
-Me pareció que tenía que hacer un experimento mucho más avanzado si quería realmente generar una isla. Está todo lo que hago y está este libro, que es una isla diferente. Con poesía y con obra abstracta, que a mí también me gusta y que es muy difícil de hacer, aunque capaz se piense como un mamarracho. Y en mi caso peor, porque yo a todo tiendo a ponerle una mirada conceptual, una mirada de cruz de referencias, metafórica. Y en la obra abstracta el nivel de sutileza es altísimo. Me parecía que a la apuesta que estaba haciendo de escribir poesía, la socia perfecta para redoblarla y ya hacer un experimento completo de algo que nunca había hecho, era la obra abstracta.
-¿Hay un hilo conductor?
-Tiene que ver con el tipo de prosa que utilicé, no con los temas, no con las longitudes. Es poesía libre, no hay rima. En algún caso sería un libro de poesía completa, que junta 5 o 6 libros. Lo que era un poco raro, poner poesía completa de alguien que nunca publicó poesía. El hilo conductor, yo entiendo que está planteado también por la mirada lúdica ante el mundo, pero con mucha curiosidad sobre las cosas que nos rodean, las personas, nuestras aventuras, el trabajo, el amor, la vida en general.
-¿La poesía te expone más?
-Sí. Aun así, vos leés cosas sobre la muerte de mi madre y, si no estás más o menos atento, van a pasar de largo. Lo pensé mucho y después dije bueno, finalmente termina siendo una expresión en donde, como es algo que yo pienso de cualquier cosa espinosa, se puede sacar belleza incluso en momentos que son oscuros. Después, por supuesto, hay cosas que tienen mucho que ver con el humor. Hay textos que son de humor, otros que hablan de nuestro devenir político, hay cosas que tienen que ver con este momento, con enojos, nuestra condición, hay cosas muy argentinas y otras de cierta actualidad mundial, de encuentros con la violencia, con la injusticia, con la oscuridad. Y cómo desgranarlo para ver de qué forma sacar belleza de elementos o situaciones que no la tienen a simple vista.
-¿Y el diseño?
-Algo que a mí me entusiasmaba también era que cada página sea como un universo diferente. En el diseño del libro, lo hice yo también, no hay una línea o una página igual a la otra. Hay encuentros tipográficos, mucho texto manuscrito también. También yo entendí que todo esto podía hilarse desde el lugar de la aventura. Esta página que habla de esto puede ser descripta y diseñada y acompañada de esta forma, capaz con cosas mucho más densas, más oscuras, más negras. Y esta página que habla de esto, capaz puedo expandir la línea o jugar con una línea infinita. Pero lo que yo entendía es que, y estaba seguro, que la experiencia de lectura podía funcionar y esto sí tiene que ver con un punto de partida del libro, con un oráculo. Un libro de poesía no empieza en la página 4 y termina en la 60. Si querés lo lees todo un tirón, si querés lo lees en pedacitos, en islas. Me gustó la idea del oráculo, de que vos puedas jugar, a ver qué pasa. Eso es lo que yo hago con ciertos libros de poesía que me gustan. Abrir y ver qué me dice. ¿Qué me recomienda para hoy? ¿O en qué momento estoy parado? Y siempre funciona.
-Y la poesía, ¿qué es para vos?
- Es un acto de valor como cualquier manifestación que intente conducir en muy pocas palabras conceptos grandes. Es un acto de condensación y también de respeto por la mirada del otro, donde no hay una ubicación forzosa de lo que el otro tendría que entender. La poesía es una manifestación de la sutileza y eso siempre es respeto por el lector. Cuando hay sutileza, hay respeto por el otro y eso es algo que en este mundo hoy es una gema, es un diamante. Yo admiro mucho a los poetas. No me considero poeta porque hice un libro de poesía. Pero admiro mucho el oficio del poeta.
-¿Qué te dio este libro a diferencia de los otros?
-Primero, mucho vértigo, de quien siempre está dedicado, o es conocido por algo, que salte otra cosa, que se exponga a otras miradas. Es como saltar al terreno de otro. Yo navego un río con bastantes brazos, con mucha dialéctica y bastante sinuoso. Y en este caso saqué mi barco de ahí y me fui a otro río. Pero al navegar ese río me di cuenta de que me sentía muy a gusto. En cuanto a la combinación de experiencias que produce el objeto libro con la obra abstracta, con ese diseño tan ecléctico, tan esquizofrénico, me gusta como objeto.
-¿Los libros de poesía en general están en la mesa de luz?
-Es cierto. Tengo una biblioteca entera de poesía y en mi mesa de luz debo tener nueve o diez libros. Me parece que es una buena manera de despedir el día. La lectura es una buena manera de despedirlo y la poesía, por experiencia propia, sobre todo.
-¿Qué puede hacer la poesía frente a tiempos tan violentos discursivamente?
- Primero no dejarse vencer, la discusión de la poesía es la sutileza, la metáfora y el respeto. Y yo creo que debe continuar ese camino de describir y de reflejar para despertar esta conciencia. Me gustaría que este libro despierte conciencia en ciertas cosas. Que uno entienda que lo que está mirando es un tamiz de otra cosa que es mucho más poderosa. Así que me parece que lo que tiene que hacer es eso, continuar esa aventura que es describir a la humanidad con una de las herramientas más nobles que generó el humano: el arte.
-¿Y el arte puede hacer algo contra tanta violencia?
- El arte como lugar de descripción y de alteración de la conciencia de las personas que están dormidas es una herramienta muy poderosa. Hay que tener paciencia. Se está perdiendo la paciencia y el arte en eso a veces necesita gritar más fuerte o ser más contundente. Lo que pasa es que en el momento, en el ojo de la tormenta, en la vorágine, pasa desapercibido. Luego lo hemos visto en la historia, en toda la historia de la humanidad. La dictadura, lo hemos visto en la época más oscura, el nazismo, más allá del horror, lo que dejó como expresión,n o está tanto en los libros de historia, está, a mi forma de ver, en la expresión desaforada del artista, en los escritos, en las pinturas, en las revistas, en los afiches, en el arte.

