Finalissima en suspenso: Argentina y España buscan sede y temen llegar sin rodaje al Mundial
Tras los bombardeos iraníes sobre Qatar, el partido previsto en Doha quedó en duda. Miami y Londres emergen como alternativas ante la falta de amistosos previos al Mundial.
La escalada en Medio Oriente alteró el calendario internacional y dejó a la Finalissima en una zona incierta. El cruce entre Argentina y España, programado para el 27 de marzo en Doha, quedó en suspenso tras los ataques iraníes sobre territorio qatarí. Conmebol y UEFA iniciaron gestiones para evaluar un cambio de sede, mientras la AFA y la Federación Española coinciden en la necesidad de sostener el encuentro.
El detonante fue el bombardeo de la Guardia Revolucionaria iraní contra la base aérea Al Udeid, la principal instalación militar estadounidense en Qatar, ubicada a 70 kilómetros del estadio Lusail, donde debía jugarse el partido. Horas después, la asociación de fútbol local anunció el aplazamiento de todos los torneos y competiciones "con efecto inmediato y hasta nuevo aviso". La medida alcanzó también a la Finalissima.
Doha pierde terreno
En Qatar buscan sostener la organización. Ya se habían vendido los 88.966 tickets del Lusail y el evento implicaba una fuerte inyección de ingresos por turismo y patrocinio. Sin embargo, en la AFA y en la Federación Española consideran inviable disputar el partido en el Golfo Pérsico.
El cierre del espacio aéreo en buena parte de la región complica la logística. Entre los aeropuertos afectados figura el de Dubái, uno de los de mayor tráfico internacional. Hoy el acceso a Doha presenta obstáculos operativos concretos.
Antes de la crisis, ni Lionel Scaloni ni Luis de la Fuente consideraban imprescindible disputar la Finalissima a tan pocos meses del Mundial. El escenario cambió. Sin otros compromisos confirmados antes de la Copa del Mundo en EEUU, Canadá y México, el partido pasó a ser una pieza clave de preparación.
"Sabemos que las conversaciones están en marcha y que las negociaciones continúan. Desconocemos realmente cuánto tiempo se prolongarán, pero entiendo que la solución, si el partido no se puede jugar allí, sería buscar otra sede", afirmó De la Fuente en diálogo con Radio Nacional.
En la AFA no hubo declaraciones públicas. Desde la calle Viamonte se convocó a una reunión de Comité Ejecutivo para analizar el escenario.
Miami o Londres, las cartas sobre la mesa
Las alternativas que ganan fuerza son dos escenarios conocidos. Por un lado, el Hard Rock Stadium de Miami, donde Argentina ganó la Copa América 2024 y que será sede de siete partidos del Mundial. Desde EEUU hicieron saber que pueden ofrecer garantías de seguridad similares a las previstas para la cita global.
Miami suma factores de marketing y convocatoria. Es una de las ciudades con mayor presencia argentina fuera del país y representa una vidriera estratégica en la antesala del torneo. Sin embargo, entre el 15 y el 29 de marzo el estadio alberga el Miami Open, lo que obligaría a ajustar la fecha.
Del lado español cobra peso la opción de Londres. Wembley ya fue sede de la Finalissima 2022, cuando Argentina venció 3-0 a Italia y Lionel Messi levantó el trofeo antes del Mundial de Qatar. Ese antecedente aporta un componente simbólico que no pasa inadvertido en el entorno albiceleste. Además, muchos de los 88.966 boletos vendidos para Doha fueron adquiridos por hinchas radicados en Europa, lo que facilitaría una eventual reubicación.
Conmebol y UEFA buscan una definición antes del fin de semana. La intención es sostener la fecha original y, en lo posible, también los amistosos paralelos que formaban parte del Qatar Football Festival: Argentina debía enfrentar a Qatar el 31 de marzo y España a Egipto el 30. Ese esquema hoy quedó en revisión.
El riesgo deportivo
El problema excede a un solo partido. También se cayeron los amistosos que Argentina tenía planificados para junio frente a México y Honduras en EEUU. Si no aparece un rival alternativo, la selección podría llegar al Mundial sin encuentros preparatorios.
La lista definitiva debe presentarse a fines de mayo. Sin la Finalissima ni otro amistoso, el equipo de Scaloni arribaría al debut ante Argelia con 213 días sin competencia oficial.
En 2022, antes del Mundial de Qatar, el seleccionado disputó cuatro amistosos entre junio y noviembre. No enfrentó potencias, pero sumó minutos y definió nombres. Ahora, la incertidumbre organizativa dejó a la campeona del mundo pendiente de una decisión que se juega fuera de la cancha.

