La actividad industrial pegó un salto del 8,5% en febrero en la comparación interanual, pero aún no logró equiparar el nivel de producción que tenían las fábricas en el inicio del 2016 debido a que la base de comparación era de 9,6% negativa. Así surgió del informe del Centro de Estudios de la UIA, que destacó además que el ritmo fabril se mantiene en tres velocidades, con los sectores sensibles como los grupos más perjudicados.

El empuje de la construcción, la energía y el agro no alcanzó para recuperar el desplome del 2016, lo que provocó que la industria se mantenga 1,9% por debajo de la línea del inicio de la gestión Cambiemos, post devaluación. Esa comparación se profundiza si la mirada es aún más larga, con una caída del 1,3% en relación con 2015 y un registro de -3,2% comparativamente con 2014, según analizaron fuentes consultadas por BAE Negocios.

"Las comparaciones dejan claro la importancia de analizar sector por sector y año a año la situación de la industria. Hubo un claro crecimiento de la actividad en los últimos seis meses, pero la situación de las fábricas no es la mejor. Pero tampoco era buena en los últimos cuatro años del kirchnerismo, con una producción estancada y a la baja", enfatizó uno de los líderes de la UIA, en un estricto off the record.

De todos modos, los industriales pusieron su foco en marzo, cuando las fábricas dejaron atrás dos meses críticos para la producción por el período vacacional y la revisión por paradas técnicas, que diluyen el análisis fino de la comparación. Aunque la medida de la actividad sirvió para confirmar que a pesar del número en positivo, la actividad industrial sufre "a la larga un nivel de estancamiento fuerte más allá del 8,5%".

Los que traccionaron el crecimiento entre 2018 y 2017 fueron, al igual en los últimos doce meses, metales básicos (+33,2%) y minerales no metálicos (+13,1%), ambos impulsados por la construcción. También el sector automotriz, que se expandió 62,6% de la mano de la recuperación brasileña.

La UIA confirmó la marcha en tres velocidades, con una segunda que experimentaron un crecimiento "moderado o una recuperación parcial con respecto a su nivel anterior de producción", entre las que se encuentran alimentos y bebidas sin considerar la producción de oleaginosas (5,1%, 1,5% considerando al sector de aceites y grasas), metalmecánica (+3%), aunque con disparidades al interior, con incrementos en rubros como productos de metal, maquinaria agrícola o autopartes y bajas en bienes de capital y equipamiento médico.

Entre los derrotados están los rubros textil e indumentaria, calzado y segmentos del sector gráfico que "continuaron mostrando una marcada contracción, producto de un mercado interno amesetado y mayor exposición al comercio desleal; tanto de las importaciones a precios de dumping como de los segmentos informales a nivel local".

"En cuanto al empleo registrado del sector manufacturero, se observó una contracción del 1,2% interanual en el mes de enero, aunque se mantiene estable con relación a la del mes anterior", destacó el informe del CEU, que si bien tiene un atraso temporal en las estadísticas en relación al INDEC y consultoras privadas, el relevamiento es el más cercano a la realidad de las fábricas a partir de la información de las cámaras asociadas a la entidad.

En ese camino, las expectativas no son las mejores para la actividad fabril porque ""se espera que la producción industrial muestre en promedio un primer trimestre muy positivo, con un segundo y tercer trimestre de crecimiento a menor ritmo".