Un informe del Gobierno reconoció que el precio pagado por la industria al tambero no cubre los costos de producción y mucho menos le genera un retorno en la rentabilidad.

El observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA) afirmó que el precio pagado al productor supera la capacidad de pago promedio de la industria, pero no cubre los costos totales de producción, máxime si rentabilidad requerida al capital invertido que está hoy en los $11,44.

En esta situación y a pesar de que muchos consideran altos los precios de los productos lácteos en el mercado interno y que hay un tipo de cambio favorable para el mercado externo, ninguna de ambas condiciones es suficiente, afirmó el trabajo.

Además destacó que en el resultado global de la cadena (15 meses negativos) y el de los principales eslabones, puede observarse que las pérdidas son superiores en el sector primario.

Lo llamativo es que subrayó el poder de compra tanto de las megas y grandes empresas como de las pymes; y que la capacidad de pago de las primeras -que estuvo por encima del precio real pagado en septiembre pasado- se torna negativa de octubre a febrero último, incluso siendo inferior a lo que ofrecen las pequeñas industrias en el segundo mes del año.

La crisis del tambo, que si bien data desde la época del kirchnerismo, se acrecentó durante el macrismo. La quita de las retenciones hizo que los costos de la producción no sólo aumenten sino que las continuas devaluaciones la complicaron aún más. Se trata de una actividad dolarizada.

Datos del OCLA , muestran que hasta octubre de 2018, dejaron la actividad 604 establecimientos. Esto representa una caída del 5,3% respecto de 2017.

Para los productores consultados, "si el Gobierno no puede frenar el dólar y la inflación, cada vez estará más lejano que el precio que se paga por litro de leche pueda cubrir las necesidades del tambo".