El Fondo Monetario Internacional ( FMI) decidió no girar a Argentina los dólares correspondientes al segundo desembolso. El Ministerio de Hacienda esperaba u$s3.000 millones que servirían para engrosar las reservas del BCRA justo antes de un supermartes.

El apuro del Gobierno está dirigido no sólo a contar con mayores fondos para afrontar el proceso de devaluación sino también el de dar señales claras al mercado, en un momento que el dólar sigue estableciendo marcas históricas y presiona aun más sobre los precios. 

El freno se produce en medio de las negociaciones por un nuevo acuerdo y era esperado para hacer frente al vencimiento de Lebacs ya que las reservas sufrieron una franca caída de u$s13.000 millones desde que se firmó el entendimiento con el organismo.

La resolución se conoció en horas de la mañana de otro viernes convulsionado por el precio del dólar, que cerró a $40,55 promedio y saltó a $39,86 en el circuito mayorista a pesar de la intervención del Banco Central.

El desembolso estaba pactado para el día 15 y en Hacienda descontaban que el dinero ingresaría el lunes 17, por lo que la noticia golpeó al mercado financiero, mientras que el gobierno deberá ahora esperar a que la negociación llegue a buen puerto.

El Fondo tiene en Buenos Aires una misión de técnicos con Roberto Cardarelli a la cabeza que revisa si Argentina logró cumplir las metas pautadas para junio y estudia lo que será el nuevo entendimiento pretendido.

Un refuerzo del programa es considerado esencial para asegurar el repago de la deuda argentina.

La semana pasada, en Washington, Dujovne mantuvo un encuentro con la directora gerente del Fondo, Christine Lagarde, para firmar un nuevo acuerdo y adelantar la llegada de desembolsos. 

Cuando a principios de junio se firmó el acuerdo por 50.000 millones de dólares, estaba previsto una primera entrega de 15.000 millones, lo cual se produjo el 22 de junio que fueron directamente al Banco Central para apuntalar reservas. 

En medio de una fuerte corrida cambiaria, la autoridad monetaria debió resignar recursos y gran parte de ese volumen se destinó a intervenciones en el mercado financiero local. 

Según el cronograma estipulado, la Argentina tenía la posibilidad de pedir otros 3.000 millones de dólares a partir de septiembre, lo cual no ocurrirá por encontrarse abiertas las negociaciones.

No obstante, voceros oficiales de Hacienda indicaron que "el desembolso que se iba a realizar en septiembre, no se realiza, porque se renegocia el programa total".

En cuanto al cierre de las negociaciones, en Hacienda admiten que el organismo multilateral tiene sus tiempos y que el convenio definitivo debe ser refrendado por el directorio. 

Dujovne reconoció que la firma de un nuevo acuerdo "dependerá de decisiones que no son de Argentina y de cuán rápido terminemos el acuerdo técnico y cuán rápido el staff del Fondo eleve el convenio al Directorio para su tratamiento".

Consultado acerca de la fecha en que podría alcanzarse el convenio, dijo que es "probable" que el FMI se expida a fines de septiembre.