Pese a que siempre se habló de su posible salida, el ex secretario de Energía Javier Iguacel sorteaba con pericia operaciones internas y se afianzaba lentamente en el Gobierno. Hasta hoy: las discusiones permanentes con el Ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, devenido en su jefe luego de la disolución del Ministerio de Energía y Minería, terminaron por eyectarlo del Gobierno luego que ayer anunciara un aumento en las tarifas de luz y gas del 45% en promedio.

Fuentes cercanas al ex funcionario señalaron a BAE Negocios que estar bajo el ala de Dujovne “significó no poder mover ni pies ni manos” y justificaron la intempestiva renuncia. De esta forma “no se pueden hacer lo necesario por el país”, dijeron.

La última discusión fue por el momento oportuno para anunciar los tarifazos en la luz y el gas, que el propio Iguacel presentó este 27D y quedarán registrados como su último acto de gobierno. 

Si bien no había opción en la suba de las tarifas dado que tarde o temprano llegaría, fue un pedido de Hacienda de hacerlo ahora”, advirtieron sus defensores. Y agregaron: "Lo cierto es que Iguacel no llegó para calentarla silla sino por el contrario para trabajar”.

El gaseoducto que uniría Vaca Muerta —en Neuquén— con Rosario sirvió como ejemplo para mostrar las diferencias entre los funcionarios. Iguacel pretendía que los privados invirtieran los u$s1.700 millones necesarios para la obra, "pero la negativa de Dujovne hizo que quede en manos del Estado”, explicaron las fuentes.

La lista de desencuentros parece extensa. Hace unos días trascendió una inusitada batalla de poderes internos entre los funcionarios por la construcción de la central nuclear Atucha III, que tiene un costo estimado de 8.000 millones de dólares y fue objetada por Hacienda.

Además, revelaron que la secretaría de Energía estudiaba la posibilidad de bajar un 10% el precio de las naftas, de la mano de YPF, ya que el Estado tiene el 51% de la compañía y argumentaban que las demás las empresas iban a verse obligadas a acomodar sus precios. Los CEO de la petrolera negaron esa posibilidad y el tema no prosperó.

Semanas atrás Iguacel, intento avanzar en la aplicación de impuestos al biodiésel y bioetanol en su mezcla con la nafta en el Congreso. Esto causo enojo en Hacienda y, otra vez, el proyecto quedo en la nada.

Finalmente,  el Gobierno se descargó con una serie de tarifazos por encima de la dinámica esperada para el IPC del año que viene y que tendrá efecto seguro sobre la inflación y la actividad del 2019. A Iguacel le tocó presentar los aumentos en la tarifa de electricidad, que será del 55% para los hogares de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense y del 35% en el resto del país; más un aumento estimado del 35%, para todo el país, para la tarifa de gas.

Fue su último acto de gobierno.