La estrategia de estabilización del ministro de Economía, Martín Guzmán, tiene como uno de sus pilares la continuidad de la reconstrucción del mercado financiero en pesos. Luego de los pasos dados en 2020, que cerró con una tasa de refinanciación de la deuda en moneda local del 119%, el Gobierno buscará ampliar el fondeo neto en el mercado para reemplazar progresivamente el financiamiento monetario del déficit fiscal por endeudamiento.

Para lograrlo, deberá rollear los $2,2 billones que vencen durante 2021 y colocar un importante monto adicional. El Presupuesto prevé cubrir con endeudamiento en pesos un 40% del déficit primario previsto (el doble que el año pasado), es decir, unos $700.000 millones.

Además, como parte de las señales de prudencia fiscal y monetaria que lanzó hacia el mercado en el momento más álgido de la corrida cambiaria, Guzmán dejó trascender que negocia una ampliación del crédito de bancos multilaterales -como el Banco Mundial, el BID y la CAF- para afrontar parte de la ampliación del gasto previsto en obra pública y poder reducir al 40 o 45% la porción del rojo financiada con emisión monetaria del Banco Central (en 2020 rondó el 80%). Así lo había adelantado BAE Negocios.

Con todo, la meta terminará de definirse en el marco de la negociación con el FMI y se plasmará en el programa plurianual.

 

El calendario, vencimiento por vencimiento

El calendario, publicado días atrás por la Secretaría de Finanzas, de por sí es exigente. En particular el primer y el tercer trimestre.

En enero, Mariano Sardi -el flamante secretario que reemplazó al ahora director del BCRA, Diego Bastourre- y su equipo deben afrontar pagos por $223.543 millones de capital e intereses de instrumentos de mercado. En la primera licitación del año, consiguieron $56.433 millones para rollear los primeros $24.270 millones y quedarse con un fondeo neto de $32.163 millones. En la próxima operación, pautada para el próximo miércoles 27, deberan conseguir al menos los cerca de $200.000 millones que restan para cerrar el mes.

El cronograma de licitaciones del primer trimestre, informado el 4 de enero -en lugar del calendario mensual que utilizó en 2020, para dar mayor previsibilidad-, establece otras cinco subastas: el 3 y el 24 de febrero y el 16, el 22 y el 29 de marzo. Dos meses en los que vencen $256.976 millones y $123.796 millones, respectivamente.

El segundo trimestre es algo más calmo producto de un junio en el que solo caducan $21.536 millones.En cambio, en abril y mayo hay abultados compromisos por $271.427 millones y $260.062 millones. 

El tercer trimestre es el más cargado: vencen $242.994 millones en julio, $351.053 millones en agosto y $190.805 millones en septiembre.

En el último tramo del año, en tanto, los compromisos ya asumidos suman $89.666 millones en octubre, $159.971 millones en noviembre y $17.566 millones. Si bien por el momento los vencimientos del cuarto trimestre son menores, es probable que a lo largo del año vayan creciendo a medida que el Tesoro tenga que emitir nuevas letras o reabrir viejas emisiones para refinanciar los pasivos de los meses previos.