El titular del fondo Greylock Capital, Hans Humes, celebró el acuerdo de negociación por la deuda externa argentina, y vaticinó que el país "podría volverse un mercado atractivo para la emisión".

"Estoy muy impresionado con la forma en que el ministro Guzmán y el presidente Fernández manejan este proceso. En mi opinión, tanto el pueblo argentino como los acreedores de la Argentina deberían agradecerles por su buen trabajo", resaltó Humes en diálogo con Infobae.

El titular del fondo inversor consideró que "se actuó mucho mejor que en 2005", y que Guzmán "aprendió sobre la marcha", por lo que "se está llegando a un buen resultado".

"Con un acuerdo, la Argentina va a tener espacio para crecer", señaló Hans Humes.

El fondo Greylock había aceptado la oferta de 53,4 dólares cada 100 que había presentado en la última oportunidad el Gobierno, sin encontrar apego de los tres grupos con mayor poder de negociación.

En este sentido, el anticipó que el país "podría volverse un mercado atractivo para la emisión de la deuda".

"Hay mucha liquidez y la Argentina representa una buena historia, sobre todo porque su perfil de vencimientos de los próximos años es mucho más bajo que el de otros países emergentes", detalló.

El Gobierno oficializó esta madrugada un acuerdo con los principales grupos de bonistas en relación al canje de deuda y comunicó los principales cambios que realizó a la última oferta, de acuerdo con el texto al que tuvo acceso BAE Negocios.

Según la comunicación enviada a los inversores, el país y  los representantes del Grupo Ad Hoc de Bonistas Argentinos, el Comité de Acreedores de Argentina y el Grupo de Bonistas del Canje y otros tenedores "llegaron a un acuerdo que les permitirá a los miembros de los tres grupos de acreedores apoyar la propuesta de reestructuración de deuda de Argentina y otorgarle a la República un alivio de deuda significativo". 

En este punto, Hans Humes, consideró que el entendimiento "no cambian el flujo de pago que debe hacer el país, sino que apenas adelanta unos meses algunos pagos", por lo que "no representa ningún sacrificio para la sociedad o el Gobierno y mejora el precio de los bonos".