Inflación: qué se espera para el último trimestre

Se anunciaron nuevos controles a los bienes de consumo masivo desde la Secretaria de Comercio, algo que podría tener un efecto contenedor sobre los precios del rubro en el muy corto plazo

Según el INDEC, la inflación nacional alcanzó el 3,5% en septiembre, acelerándose 1,0 p.p. respecto al mes anterior y mostrando el dato más alto desde abril. De esta manera, tras una continua desaceleración observada en mayo-agosto, en septiembre la inflación volvió a superar el 3%. Además, exhibió una suba de 37,0% en los primeros nueve meses del año y de 52,5% en la comparación interanual, representando la mayor cifra desde enero 2020.

 

Inflación: qué se espera para el último trimestre

 

Al interior del índice, la división de Prendas de vestir y calzado (+6,0%) fue la de mayor suba, acelerándose como consecuencia del cambio de temporada. Le siguieron las divisiones de Bebidas alcohólicas y tabaco (+5,9%) -donde impactó el incremento de cigarrillos- Salud (+4,3%) -donde incidió el aumento de prepagas (+9%)- y Hoteles y restaurantes (+4,1%).

En lo que respecta a las categorías, tanto los precios Estacionales (+6,4%) como los Regulados (+3,0%) se aceleraron respecto al mes anterior, cuando habían crecido 0,6% y 1,1%, respectivamente. Esto ocurrió como consecuencia de los factores antes mencionados (indumentaria, cigarrillos, prepagas), y el aumento observado en frutas y verduras.

En este sentido, buena parte de las cuatro divisiones con mayores incrementos se dieron por motivos  estacionales o de alzas de precios regulados, lo que no necesariamente se repetirá en los próximos meses.

De hecho, y dejando de lado al capítulo de Salud (dado que restan incrementos de prepagas en lo que resta del año), estimamos que la suba de Indumentaria, Bebidas alcohólicas y tabaco y Hoteles y restaurantes le aportaron 1,1 p.p. a la inflación general de septiembre.

 

Inflación: qué se espera para el último trimestre

 

De todas maneras, el IPC Core también se aceleró nuevamente (+3,3%), dejando en evidencia la fuerte inercia que está mostrando el proceso inflacionario. Este indicador se mantiene por encima de 3% desde octubre de 2020, incluso pese al fuerte anclaje del tipo de cambio oficial. En este sentido, desde que se disminuyó notablemente el ritmo de depreciación, entre mayo y septiembre, el tipo de cambio oficial trepó casi 6%, mientras que la inflación núcleo creció cerca de 18% en el mismo periodo.

Tras el resultado electoral de las PASO, el Gobierno continuará siendo esquivo a autorizar nuevas subas de precios regulados, mientras que el ritmo de depreciación oficial seguiría ubicándose por debajo de la inflación. Además, recientemente se anunciaron nuevos controles a los bienes de consumo masivo desde la Secretaria de Comercio, algo que podría tener un efecto contenedor sobre los precios del rubro en el muy corto plazo.

Pese a esto, no esperamos para el último trimestre del año una desaceleración de la inflación significativa, que continuará merodeando la zona del 3% mensual. De esta manera, la inflación se ubicaría levemente por debajo del 50% en 2021, dejando incluso variables pendientes de corregir -tarifas, dólar, controles de precios- para 2022.

 

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