El índice de precios al consumidor (IPC) en Estados Unidos subió un 0,6% en mayo y un 5% interanual, lo que representa el mayor aumento desde agosto de 2008, según informó la Oficina de Estadísticas Laborales de EE.UU. El miedo a una escalada inflacionaria se reflejó en el cierre de Wall Street este miércoles, aunque desde el gobierno norteamericano desestimaron la posibilidad de que se mantenga hasta el 2022. 

El principal impulsor fue el incremento en el índice de automóviles y camiones usados del 7,3 por ciento, que viene acelerándose en los últimos meses.

La medición para todos los artículos menos alimentos y energía subió un 0,7 por ciento en mayo después de una aceleración del 0,9% en abril. Este índice acumula un 3,8% en los últimos 12 meses, "el mayor aumento de 12 meses desde el período que finalizó en junio de 1992", aseguró el organismo de estadísticas.

Los alimentos, por su parte, subieron un 0,4%, el mismo porcentaje que en abril. El indicador que mide los precios de los servicios de energía se mantuvo sin cambios en mayo, con una caída en el índice de la gasolina que nuevamente compensa los aumentos en la electricidad e índices de gas natural. 

Además, la medición para todos los artículos menos alimentos y energía subió un 0,7% en mayo después de una aceleración del 0,9% en abril.

El temor en Wall Street y la respuesta de EE.UU.

Temiendo otro mes con índice inflacionario alto, la Bolsa norteamericana cerró ayer en terreno negativo: el Dow Jones retrocedió 0,44% hasta los 34.447 puntos y el S&P 500 cerró en los 4.218 puntos tras una caída de 0,20%. Los inversores especulan con que los datos publicados hoy puedan derivar en nuevos cambios a la política monetaria de la Reserva Federal de los Estados Unidos (FED)

En este sentido, la secretaria del Tesoro de los Estados Unidos, Janet Yellen, ya se había referido a la cuestión el pasado 7 de junio cuando defendió la política económica del presidente del país, Joe Biden.

Para Yellen, los planes de gasto por 4 mil millones de dólares que planea el mandatario norteamericano para reactivar la economía no son suficientes para causar inflación y que "cualquier aumento" en los precios resultante del paquete de rescate se desvanecerá el próximo año. 

Sin embargo, explicó qué incluso si se desencadena una inflación que persista hasta el 2022 y generé tasas de interés más altas, "en realidad sería una ventaja para  la sociedad y para la FED". 

"Hemos estado luchando contra una inflación y unas tasas de interés que son demasiado bajas durante una década. Queremos que vuelvan a un entorno normal de tasas de interés, y si esto ayuda un poco a aliviar las cosas, entonces eso no es malo, es bueno ", agregó.