¿La inflación refleja el impacto real de los aumentos en el bolsillo de la gente?
La inflación desacelera, pero los aumentos siguen golpeando al bolsillo. Cómo es la ponderación de los gastos para el cálculo del IPC y cuál es el impacto real
Los aumentos en las tarifas de los servicios de energía eléctrica, gas natural y agua corriente, así como el valor de los pasajes en colectivos y trenes, podrían quedar subvalorados en la medición de la inflación que periódicamente difunde el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), por corresponder a una época en la que representaban una proporción menor a la actual por el efecto de los subsidios.
Ante los incrementos que comenzarán a regir a partir de septiembre, el economista Diego Giacomini señaló en su cuenta de la red social X (ex Twitter) que “las bajas ponderaciones que Indec da a electricidad y transporte dentro del IPC (Índice de Precios al Consumidor), permiten que todo gobierno pueda aumentar tarifas de luz y transporte y casi no impacten en su estimación de inflación”.
“Para Indec, expensas, luz, gas y agua y demás son sólo el 8,9% de lo que gastas”, explicó, en referencia a la ponderación que en el total del IPC tiene el capítulo “Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles”.
A la espera de una actualización en la ponderación de las estructuras de gastos en base a los que se calcula la inflación, el IPC vigente se calcula según una canasta de consumos medidos hace casi dos décadas, con otro poder adquisitivo de la población y una menor proporción de los servicios públicos en los gastos totales.
El IPC es de alcance nacional y se compone de seis regiones geográficas, en las que esos gastos tienen ponderaciones diferentes: en el Gran Buenos Aires es del 10,46%, en la región Pampeana 8,67%, en el Noreste 8,11%, en Noroeste 7%, en Cuyo 8,88% y en la Patagonia 10,06%.
Pero como los aumentos en las tarifas no siempre se dan en todas las regiones, su impacto en el índice nacional termina diluyéndose.
Ejemplos de cómo se diluyen los aumentos
Por ejemplo, el Estado nacional tiene competencia para fijar los valores del precio del gas en las distribuidoras de todo el territorio, pero en el caso de energía eléctrica, agua corriente y autotransporte de pasajeros, solamente en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
Es decir que un incremento de las tarifas de electricidad y de agua corriente solamente en el AMBA tendrá un impacto menor a escala nacional, en tanto se promedie con otras cinco regiones en las que es aumento no ocurrió.
Como la región GBA participa con el 44,7% del total del IPC nacional y dentro de la región el ítem “suministro de agua” representa el 0,89%, el aumento del 4,48% en la tarifa de AySA sólo tendrá un impacto del 0,0178% en el índice general.
Del mismo modo, un 4% de aumento en la tarifa de electricidad se reflejará en un 0,018% y el mismo porcentaje de incremento en el gas impactaría en un 0,027%, es decir que las tres subas sumadas representarán un 0,06% del IPC general.
Cómo se mide la inflación en el mundo
Desde fines del siglo XIX, con las actualizaciones y adecuaciones correspondientes, la medición de la inflación en la mayoría de los institutos de Estadística del planeta se realiza en base al modelo ideado por el economista alemán de origen francés Ernst Louis Etienne Laspeyres.
El denominado “índice Laspeyres” se basa en la evolución de los gastos de una población determinada de una canasta de bienes y servicios, con porcentajes ponderados en función del peso que cada uno tiene en los consumos promedio.
En la Argentina, la canasta surge de los resultados de la Encuesta Nacional de Gastos de Hogares (ENGHo), que suele ser actualizada aproximadamente cada diez años, con el fin de que la medición del Índice de Precios al Consumidor (IPC) no quede desactualizada, debido a los cambios en los hábitos de consumo de la población.
El IPC que se mide en la actualidad toma como base a diciembre de 2016 y utiliza “los resultados de la ENGHo referida al período octubre de 2004-diciembre de 2005”, según se indica en la Metodología publicada por el Indec.
Una nueva encuesta podría reflejar porcentajes diferentes para los gastos de los servicios, si se tiene en cuenta que en los últimos meses tuvieron incrementos superiores a los bienes, luego de dos décadas en las que, salvo breves períodos, se mantuvieron congelados o con aumentos inferiores a la inflación general.
- Com.Ven.Var. %

