INVERSIÓN

La inversión se recuperó en noviembre: el pronóstico de los analistas

Los analistas pronostican que la actividad económica cerrará el año mejor de los esperado, pero ingresando en una fase de estancamiento.

La inversión mostró en noviembre un leve crecimiento mensual, luego de dos bajas consecutivas y a pesar de las dificultades de acceso a dólares que señalan las empresas. Si bien el exceso de pesos puede ayudar en el margen, los analistas anticipan que la tendencia para los próximos meses será a una desaceleración, en línea con lo que esperan para la actividad económica en el último trimestre del año y para todo 2023.

El Índice de Inversión Bruta Mensual (IBIM) de Orlando Ferreres arrojó para el mes pasado un alza del 9,4% interanual, lo que implicó una aceleración respecto al 8,4% de octubre, y otro de 2,5% mensual desestacionalizado. "Las mejoras cifras se explican principalmente por el resultado en la construcción. Pero el índice desestacionalizado se ubica faltando un mes para cerrar el año en un nivel menor al que mostró durante el segundo trimestre. Para los próximos meses la tendencia de la inversión es a la desaceleración, por lo que más allá de la velocidad esperamos que las tasas anuales sigan contrayéndose, aunque no esperamos que entren en terreno negativo en el corto plazo", indicó la consultora.

Esa visión está en línea con lo que consignó el Informe de Política Monetaria (Ipom) del BCRA, sobre una leve recuperación de la inversión en noviembre, "aunque quedaría por debajo del máximo alcanzado en el segundo trimestre". Vale recordar que Cuentas Nacionales del Indec había mostrado para el período julio-septiembre una merma del 0,8% trimestral.

Para los próximos meses, los pronósticos privados no son optimistas, debido al enfriamiento de la actividad económica. El Indec reflejó sendas caídas del 0,3% mensual en septiembre y octubre. Respecto al mes pasado, las estimaciones son dispares: Orlando Ferreres asegura que hubo una merma del 0,3% mensual y para el Instituto de Trabajo y Economía de la Fundación Germán Abdala (ITE-FGA) hubo una mejora del 0,5%. Desde el equipo económico del Gobierno afirman que, según sus datos adelantados, la actividad económica volvió a tomar impulso en el último bimestre del 2022. En esa línea, la Secretaría de Industria afirmó que la industria pegó un salto de 1,2% durante noviembre.

Por su parte, Ecolatina proyectó que el PBI cerrará el año algo por debajo del 6% promedio, es decir más de 2 puntos por encima del arrastre que dejó 2021, "pese al enfriamiento de la actividad en el último trimestre". El jefe de Research de la consultora, Santiago Manoukian, afirmó que se observa un proceso de estancamiento en la economía y en la inversión en particular.

"Esperamos una desaceleración en el crecimiento de la inversión. Primero por el incremento en el costo de financiamiento, que frena la demanda de bienes durables en algunos sectores. Además, las restricciones a las importaciones hacen que ciertos procesos productivos tengan mayores dificultades para desarrollarse y que esa demanda no tenga una oferta que la abastezca, como sucede en el sector de vehículos. Hay cierta compensación por el esquema de restricción financiera, en el marco de una brecha cambiaria muy elevada que hace que los agentes vuelquen los pesos sobrantes a sectores de bienes durables. La construcción es el claro ejemplo del resguardo de valor", sostuvo Manoukian.

Desde el BCRA coincidieron en que la economía cerrará el 2022 por arriba del 5% anual. Pero para 2023 proyectan una "moderación en el ritmo de la expansión" debido al impacto de la desaceleración en el crecimiento global, la sequía y el sesgo contractivo de las políticas fiscales y monetarias para bajar la inflación y cumplir con el FMI. "Dado que 2023 es un año de elecciones presidenciales, podría observarse un incremento de la volatilidad en los mercados financieros domésticos que influya sobre el desempeño de la actividad económica", concluyó la entidad.

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