ECONOMÍA

Rubinstein resaltó una "baja del déficit fiscal" y reafirmó la meta de 1,9% para 2023

El secretario de Programación Económica respondió a los cuestionamientos por la gestión de la deuda en pesos y aseguró que hubo baja en el déficit fiscal

El viceministro de Economía, Gabriel Rubinstein, remarcó la importancia de "la baja permanente del déficit fiscal" que viene logrando la gestión de Gobierno y afirmó que la deuda en pesos "es bien sostenible".

"La contención de diversidad de gastos, y baja de subsidios (sobre todo energéticos) están en la mejora fiscal ya ocurrida y a continuar durante este año", aseguró el funcionario en una nota de opinión para Infobae.

En referencia a esto, precisó que en julio 2022, "la inercia llevaba a un déficit fiscal primario para 2022 del orden del 3,5% del PIB, con el gasto público que crecía 10 puntos por sobre la inflación, y gracias a las medidas tomadas, encuadramos el déficit en 2,5% del PBI, con el gasto creciendo a un ritmo de 6 puntos por debajo de la inflación".

 

De esta manera, reafirmó "la meta de lograr un déficit de 1,9% para 2023" precisó y destacó que "aunque estemos lejos del objetivo de superávit fiscal primario, estamos allanando el camino para que en 2024 se pueda construir sobre los logros de 2023".

En cuanto a la política financiera, aseguró que "en cuanto al financiamiento interno, la crisis de junio-julio pudo ser superada, y estamos muy activos en la defensa del mercado de bonos en pesos". Además, indicó que "la deuda en bonos y Letras del Tesoro en pesos en privados terminaría en 2023 cerca del 8% del PIB, y si agregamos deuda de largo plazo en privados (Discount, PAR y Cuasi Par), al 12% del PIB".

"Mantener el ratio deuda/PBI en 12% supone un esfuerzo fiscal del orden del 0,2% del PBI, lo cual, a nuestro juicio, es bien sostenible", acotó en referencia a la deuda en pesos.

Asimismo destacó la capacidad de gestión de la cartera de Economía dónde "lejos se está de pensar las cosas como una suerte de Plan Llegar, o Plan Aguantar, como peyorativamente se dice ni estamos dejando 'bombas' a estallar en 2024, cualquiera sea el resultado electoral en octubre".

De acuerdo a Rubinstein, los objetivos planteados se han desarrollado en todos los frentes desde agosto de 2022 a través de un "ordenamiento fiscal, una mejora de exportaciones y superávit comercial; acumulación de reservas; y crecimiento económico con inclusión social". Frente a esto, Rubinstein reivindicó la tarea de ir "logrando una baja permanente del déficit fiscal hasta que el país pueda ir logrando un significativo superávit fiscal primario".

Y afirmó: "contamos con las herramientas necesarias para evitar cualquier escenario de default, y esperamos que los discursos "pro-default" se vayan diluyendo en los próximos meses, lo que facilitaría no solo nuestro accionar, sino, más importante, el de los gobiernos futuros".

Por otro lado, en relación a la política cambiaria, dijo que la idea rectora "es poder dejar de lado los controles de cambio (cepos) en cuanto sea posible, de modo que no haya brechas cambiarias".

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