Dificultades para viajar

Las frecuencias de los colectivos en horario nocturno cayeron hasta 30%

El IIEP comprobó caídas en todas las franjas horarias, pero el problema se agrava para quienes deben trasladarse después de medianoche.

La crisis del sistema del autotransporte de pasajeros en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) queda expuesta en la reducción de las frecuencias de los servicios de colectivos, un problema que se agudiza en los horarios nocturnos con caídas que podrían superar el 30% de las unidades.

De acuerdo con una investigación del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP), entre noviembre de 2019 y el mismo mes de 2025 hubo una merma en la frecuencia de servicios del orden del 20%, pero esa reducción presenta realidades específicas para las diferentes franjas horarias.

El detalle por franja horaria

Las menores bajas porcentuales -del 8% al 10%- se dieron entre las 3 y las 6 de la mañana, aunque eso se explica por la baja base de comparación para una franja horaria que tradicionalmente fue la menos atendida.

Entre las 7 y las 17 -el horario de mayor utilización del servicio- el recorte fue del 12%, pero la situación se torna preocupante para otras franjas horarias.

Al respecto, el relevamiento del instituto que se desempeña en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires muestra que la reducción en las frecuencias se eleva al 21% a la 1 de la mañana, 22% a las 21, 26% a las 22, 28% a las 23 y un máximo de 29% a la medianoche.

La reducción de frecuencias es mayor en los horarios nocturnos
La reducción de frecuencias es mayor en los horarios nocturnos

Aún no se cuenta con información actualizada a 2026, pero el investigador del IIEP, Rafael Skiadaressis, confió a BAE Negocios que, a la luz de los inconvenientes de muchas empresas de colectivos en los últimos seis meses, el panorama se complicó más aún, por lo que no sería aventurado estimar porcentajes de caída mayores a los señalados.

Precio y cantidad

El esquema elegido por Gobierno en cuanto a los subsidios al transporte prioriza el aspecto fiscal, luego de más de dos décadas en las que las tarifas del sector tuvieron una escasa cobertura de los costos de explotación.

Pero ese modelo se enfrenta a un dilema de difícil resolución: si se reducen los subsidios, el consiguiente aumento de las tarifas induce a una menor utilización de los servicios y esa baja en la demanda de pasajeros produce un efecto no deseado, ya que al bajar el promedio de personas transportadas, las empresas requieren más asistencia financiera.

"La ausencia de incentivos operativos y fuentes de financiamiento sostenibles deriva en un ajuste del sistema mediante mecanismos de mercado (quiebre de operadores o reducciones de servicio) y una mayor fragilidad ante eventos imprevistos (ej: suba del costo del combustible) pese a destinarse USD 2.730 millones por año en compensaciones", precisó el IIEP en la presentación de su seminario "Tarifas y subsidios a los servicios públicos: situación actual y perspectivas".

Las razones de la caída

Los motivos de la significativa reducción de las frecuencias son varios, aunque la marcada diferencia en la evolución según el horario refuerza el análisis del Instituto al señar los "mecanismos de mercado", ya que se trata de los momentos del día de menor utilización del servicio.

Otro de los factores a tener en cuenta fue el incremento del trabajo remoto después de la pandemia de Covid-19 y, en el marco de las dificultades económicas para hacer frente al pago de un pasaje que aumentó más que la inflación y los ingresos, el uso de otras opciones para trasladarse.

En ese sentido muchas personas optaron por el uso de bicicletas, monopatines eléctricos y en especial motos de baja cilindrada. "A la gente le es más accesible pagar la cuota de una moto y eso está cambiando el transporte urbano", indicó a BAE Negocios el presidente de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara), Sebastián Beato.

La caída en la cantidad de viajes se viene dando de manera ininterrumpida años tras año
La caída en la cantidad de viajes se viene dando de manera ininterrumpida años tras año

Falta de coordinación

Desde 2019, el autotransporte del AMBA está sujeto a tres jurisdicciones: la provincia de Buenos Aires y CABA para los servicios dentro de sus territorios y la Nación para los que atraviesan el Riachuelo y la Avenida General Paz.

Pero en marzo de 2025 "se produce la ruptura del esquema de coordinación tarifaria del AMBA vigente tras la implementación del sistema SUBE" y desde entonces " Nación, CABA y Provincia actualizan las tarifas de los servicios a su cargo en base a criterios disímiles, sujeto a su capacidad fiscal", precisó el IIEP.

CABA mantiene un esquema de ajuste tarifario mensual bajo una regla de inflación pasada más un 2%; la provincia implementó la misma metodología de actualización, aunque desde noviembre de 2025 incorpora saltos discretos ocasionales y, por último, la Nación, luego del abrupto salto tarifario de febrero de 2024, viene realizando ajustes escalonados menos pronunciados que el resto de las jurisdicciones.

Menos subsidios, pero escasa cobertura

El Instituto explicó que "la merma de pasajeros transportados (-20% respecto a 2019) y el bajo nivel de cobertura previo a 2023, explican que, pese a los aumentos registrados, la cobertura tarifaria aún sea inferior al 40%".

El contexto, además, se agravó en los últimos meses, caracterizados por reclamos, reuniones y medidas de fuerza por parte de las cámaras empresarias del sector.

El IIEP sintetizó la situación mencionando cuatro ejes: demora en actualización de costos reconocidos (menor nivel de compensaciones requeridas); reperfilamiento del pago de compensaciones devengadas (por ejemplo, tarifa social); implementación de retenciones por incumplimiento de parámetros operativos y, por último, requerimiento de reducción de dimensionamiento en corredores sobreofertados o de baja densidad.

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