El cambio abrupto provocado por la pandemia, que precipitó el teletrabajo, requirió que las empresas contaran con capacidades de productividad, flexibilidad y seguridad de forma inmediata. Esto dio lugar a un gran aumento en el uso de las tecnologías en la "nube", y a la inversión en su sistema.

Sin embargo, aún, mucho tiempo después de hacer uso de ella, siguen existiendo ideas equivocadas que generan ansiedad innecesaria y cierto escepticismo a la hora de migrar a la nube. Así lo destaca un informe de Spark Digital, grupo de más de 300 consultores, diseñadores e ingenieros que desarrollan software para impulsar el futuro de las compañías, que tiene sede en Nueva York. Los especialistas detallan cuatro mitos en torno a este sistema de almacenamiento y destacan sus puntos fuertes: flexibilidad, seguridad, adaptabilidad y los bajos costos.

1. La nube no es segura. Existe un marco de seguridad para la nube denominado Shared Responsibility Model que establece que el usuario es el responsable de su aplicación y el proveedor (como por ejemplo, Amazon Web Services) es responsable de la seguridad física, es decir, del acceso al hardware o de la pérdida física de la información. "Si tu aplicación no es segura, será peor si se encuentra en un servidor físico. Los servicios en la nube ofrecen un monitoreo que puede mostrar las evaluaciones y mediciones de tu desempeño y brindar recomendaciones sobre cómo mejorar tu seguridad (la mayoría de ellos son gratuitos)", explican desde Spark Digital.  Otro punto a favor es que en este sistema, un ataque no pasaría desapercibido fácilmente ya que existen controles de las conexiones del prestador de servicios en la nube. Por lo cual, si de seguridad se trata, el mejor lugar, es la nube. 

2. La nube es solo para las grandes empresas debido a su costo tan elevado.  Los proveedores como AWS ofrecen una capa gratuita, que quiere decir que se pueden usar sus recursos de manera gratuita (con algunas limitaciones). Otros, como Microsoft Azure, ofrecen créditos y tienen un programa de patrocinio para nuevas empresas, lo que básicamente significa que dan mucho crédito para que lo utilicen durante un período de tiempo. 

3. La nube reduce la productividad. Los "servicios" que habitan en la nube pueden variar. Desde las bases de datos de los clientes, pasando por el servidor para una aplicación, hasta el backup de los videos de las cámaras de seguridad. Esos servicios estarán disponibles 24 horas al día, 7 días a la semana, los 365 días del año, sin excepción. Esta es una de las mejores razones por las que optar por su uso, sobre todo en pandemia. Además, se pueden adaptar los propios servicios. "Hay que pensar en todas esas ocasiones en que te quedaste sin espacio en tu computadora o tu Smart TV pasa de moda y necesita más memoria para seguir funcionando. En la Nube no tienes que interrumpir ni limitar tus operaciones ya que estás a solo un par de clics de poder realizar ese cambio", indican los especialistas. 

4. La Nube es poco confiable: quiero "ver" el servidor. Eso también significa que lo puedes perder; su funcionamiento puede detenerse o fallar. Además, todo hardware implica costos de mantenimiento. Hay que saber que el hecho de que la información personal o propia del trabajo esté en la nube, no quiere decir que sea pública.