Fracaso: Facebook abandonó la idea de crear su propia criptomoneda

Había prometido que se podrían realizar pagos por WhatsApp o Messenger pero después de reiteradas trabas de reguladores, profundos cuestionamientos de la política y los numerosos escándalos de la red social, decidió vender los activos digitales de su moneda. Se había anunciado en 2019 como Libra, y hasta contó con una billetera digital propia

La posibilidad de realizar pagos mediante WhatsApp o Messenger deberá esperar. El proyecto de Facebook —ahora transformada en Meta, aunque todavía no logra ser identificada por ese nombre— para lanzar su propia criptomoneda terminó esta semana, lo que "certificó el fracaso de la ambiciosa iniciativa lanzada en 2019 en la que también participaban Uber, Spotify, Vodafone, Mercado Libre, PayPal y Visa, entre otros.

Según informó The Wall Street Journal (WSJ), Meta decidió vender el proyecto de la red de pagos a Silvergate Capital, una entidad financiera enfocada en el mundo de las divisas digitales que ya estaba involucrada en la iniciativa. De hecho, el conglomerado es la casa matriz de Silvergate Bank, el banco que se iba a encargar de emitir la stablecoin Diem USD, una moneda digital que, al estar ligada al dólar estadounidense, no tendría la volatilidad de otras monedas digitales como el Bitcoin.

Por el fracaso de Diem, a Facebook le ingresarán unos 200 millones de dólares, en los que se valuó Diem. Esta venta de activos corresponde a una estrategia de Meta para devolver algo a quienes invirtieron en el proyecto que finalmente no saldrá a la luz, informó Bloomberg.

Fracaso: Facebook abandonó la idea de crear su propia criptomoneda
El proyecto Libra se anunció con bombos y platillos en 2019

A principios de esta semana, Bloomberg también informó que Meta estaba trabajando en la venta de los activos de Diem como una forma de devolver algo de capital a los inversores detrás del proyecto.

Qué pasó con Libra, la criptomoneda fallida de Facebook

El proyecto planteaba "reinventar el dinero", de manera tal que cualquier persona, incluidas los 1.700 millones que carecen de cuenta bancaria en el mundo, pudieran mandar dinero a cualquier parte del mundo a un coste muy bajo. Diem apuntaba "no solo a favorecer las transacciones entre consumidores y negocios de todo el mundo, sino también ofrecer a aquellas personas sin servicios bancarios acceso a servicios financieros por primera vez".

Anunciada con bombos y platillos en 2019, Libra debió posponerse por primera vez debido a que tenía que contar con una aprobación de reguladores que todavía no tenía. Y no era para menos: los bancos tradicionales temblaron ante un  activo que no aún menos volátil que el Bitcoin y se movería entre las principales aplicaciones del planeta. “Es necesario asegurar la claridad sobre la situación jurídica de la iniciativa Libra. Sin embargo, la información disponible sobre Libra y el ecosistema de Libra carece de detalles”, apuntaba la Unión Europea en ese año.

Las dudas abundaban: ¿qué pasaría con la privacidad, la seguridad de los datos, el lavado de dinero, la estabilidad financiera y otras cuestiones? Muchos pensaron que Libra competiría con monedas soberanas con profundos efectos macroeconómicos. Podía llevar a la banca a la sombra, la inflación y era una forma de escapar de las políticas monetarias, aseguraban. Esas dudas llevaron a que en 2020 Mark Zuckerberg debiera visitar al Congreso estadounidense en otra de las tantas audiencias por las numerosas polémicas de su red social.  

Para apaciguar a los reguladores, Facebook cambió de rumbo. La nueva criptomoneda pasaría a stablecoins individuales por país, como por ejemplo LibraUSD o LibraEUR, y así no interferir con la soberanía monetaria de una potencial multidivisa. La nueva estrategia detallaba que en el último trimestre de 2020 estaría circulando la criptomoneda.

 

Más tarde, el proyecto pasó a llamarse Diem, y fue liderado por David Marcus. Libra era ahora Diem Association, en conjunto con Silvergate Bank, para convertir a Diem en una moneda estable ligada únicamente al dólar. Además de todo eso, Facebook lanzó una versión piloto de Novi , su billetera de criptomonedas. Nada de eso convenció, y Marcus terminó abandonando el proyecto y acelerando un final casi anunciado. Y ese final vino aún más rápido por otras dos razones: las constantes trabas de los reguladores —que lograron llevar el tema al G20— y los reiterados escándalos de privacidad de Facebook.

Ahora, con Meta fuera de escena, Silvergate Bank podría estar en condiciones de lanzar su propia stablecoin, pero aún no hay certezas al respecto. ¿Quiénes quedan en el proyecto? Anchorage, Andreessen Horowitz, Checkout.com, Coinbase, Iliad, Spotify, Uber y Union Square Ventures, entre otros. Casi todos los gigantes se fueron, y con ellos Facebook dejó atrás un proyecto que una vez fue la bandera de la empresa.

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