Mientras que, en plena crisis y en contexto de absoluta incertidumbre, el mercado cinematográfico argentino se mantiene dentro de la venta esperada en estos meses, algo más complejo sucede en el resto del mundo, especialmente en el país con el mayor mercado (en términos absolutos) del mundo, los Estados Unidos. La asistencia en salas en lo que va de 2019 decayó 6% respecto del año pasado, y acumula una segunda caída sucesiva. En nuestro país estamos más o menos en los números del año récord (también en los EE.UU.) 2015. Para muchos, el problema es el precio de las entradas. Por eso es que el mayor exhibidor de aquel país, la cadena AMC, ha decidido poner en práctica una política de reducción de precios basada en oferta y demanda. En efecto: las películas más demandadas, en "temporada alta", tienen un sobrecosto de entre US$0,50 y US$1,50, mientras que el resto de las películas y las que ya están promediando o terminando su carrera en salas, tienen una rebaja más grande que el sobreprecio para las más requeridas.

Aunque hubo récords como Avengers-Endgame, la taquilla de los EE.UU. bajó 6% interanual

Es casi lógico: cobrar más por lo que tiene más demanda y menos por lo que no lo tiene. Pero lo que se pone en tela de juicio es la razón por la cual cae la asistencia en salas. La teoría dice que es el precio de la entrada, por lo tanto el público solo opta por ver las pocas películas que forman parte de la "gran conversación", esto es el último episodio en asuntos de superhéroes o la película de Disney de moda. Pero en realidad sucede otra cosa: también en los Estados Unidos la concentración de la oferta y la hipertrofia de lanzamientos ha desembocado en la disolución de las audiencias para todo lo que no es gran espectáculo. Es decir, lo mismo que sucede en la Argentina donde el cine "no espectacular" ha perdido público, hiriendo especialmente a las películas locales.

Para algunos el problema es de precio de entradas, pero las audiencias se han reducido

La diferencia es el tamaño del mercado, y que los tanques siguen siendo "cine local" en los Estados Unidos (cuesta pensar que el estadounidense siente por Iron Man lo que nosotros podríamos sentir por El Eternauta o Patoruzú, pero es exactamente así). Así, la crisis que ahora comienza a notarse por las caídas porcentuales representan una preocupación y los propios exhibidores comienzan a tomar medidas para recuperar al público que sostiene todo el negocio más allá de las diez o doce películas que hacen la diferencia (y que, si fracasan, arrasan con todo dado el costo no solo de producción sino también de lanzamiento). El cine es cada vez más un negocio de riesgo y políticas como la de AMC pueden darle un respiro antes de que alguien perciba cuál es el verdadero problema: la educación para la curiosidad.

Más notas de

Leonardo Desposito

Para que todos conozcan el mejor cine de Corea del Sur

Burning, melodrama de Lee Chang Dong

La prueba de que la secuela puede superar al original

La prueba de que la secuela puede superar al original

El ocaso de la televisión de aire según un estudio sobre el crecimiento del streaming

Los más jóvenes ya no usan la TV para "ver televisión" sino sólo como pantalla

Sexo, pirañas, rituales y huesos de dinosaurio

Sexo, pirañas, rituales y huesos de dinosaurio

Netflix listó qué películas y series quitó de sus grillas por presiones gubernamentales

La última tentación de Cristo, todavía una película "problemática" y prohibida

Crece el mooching, la modalidad de escuchar música sin pagar

Los servicios de streaming musical podrían ganar más

Ni superhéroes, ni infantiles, ni filmes premiados ganan en la taquilla

Aves de presa debutó en el segundo lugar

Los Oscar 2020 muestran que Hollywood está a la deriva

Los Oscar 2020 muestran que Hollywood está a la deriva

Una obra maestra animada jamás estrenada en Argentina

Una obra maestra animada jamás estrenada en Argentina

Kirk Douglas, la última gran estrella del Hollywood clásico

Douglas como Van Gogh en la gran Sed de vivir