Con las elecciones legislativas a la vuelta de la esquina, el Banco Central confirmó en su Informe de Política Monetaria (IPOM) que mantendrá su estrategia antiinflacionaria. Por un lado, extenderá su política de utilizar al dólar oficial mayorista como ancla cambiaria. Por otro, consolidará la esterilización de pesos que realiza a través de la colocación de Pases y Leliqs

En este sentido, el informe de publicación trimestral que se difundió ayer consideró que la reducción en la suba de los precios continuará en lo que queda de 2021. A su vez, subrayó que las reservas acumuladas en lo que va del año, junto a los sucesivos cepos cambiarios, dejan a la autoridad monetaria en una “posición robusta para enfrentar eventuales episodios de mayor volatilidad financiera”.

El BCRA continuará con su política de administración del tipo de cambio, propiciando que la dinámica cambiaria siga contribuyendo a consolidar la baja en la inflación. Complementariamente, la política monetaria seguirá enfocada en absorber los esfuerzos anticíclicos de manera de preservar los equilibrios monetario y financiero, asegurando las condiciones necesarias para que el proceso gradual de reducción de la tasa de inflación continúe”, expresó el informe.

El dólar mayorista como ancla contra la inflación

Luego de que la inflación haya superado el 29% que había marcado originalmente el ministro Guzmán, el ancla cambiaria es una de las principales herramientas con la que cuenta el Palacio de Hacienda para lograr que la inflación perfore el piso del 3%.

En este sentido, el ministro ratificó ayer que el dólar oficial mayorista “cerrará el año con una tasa de devaluación del 24 o 25% anual, como se previó en el presupuesto", es decir, en $102,4.  

El segmento mayorista avanzó en enero 3,74%; en febrero, 2,89%; en marzo, 2,4%; en abril, 1,71%; en mayo, 1,21%; en junio, 1,1%; y en julio 1%. De esta manera, mantuvo una tendencia a la baja por debajo de la inflación.

Leliq y Pases para absorber los pesos 

El otro recurso con el que se vale el Gobierno para bajar la suba de precios es continuar con la esterilización de pesos. El objetivo de evitar que el dinero que se emita para apoyar al Tesoro y pagar intereses a los bancos no vaya a generar presión sobre el dólar.

Respecto a su visión a mediano plazo de esta política, el organismo dirigido por Miguel Pesce considero que “es esperable que tanto las necesidades de financiamiento extraordinarias del Tesoro Nacional como el consecuente esfuerzo de esterilización vayan cediendo”.

De esta manera, “favorecería que la demanda de base monetaria sea provista por los intereses asociados a los pasivos remunerados del BCRA y, potencialmente, por un desarme en el saldo de los mismos”. 

Por último, concluyó: “Este proceso, junto con el crecimiento económico, contribuirían a reducir el peso relativo de las Letras y Pases del BCRA en su balance y también respecto al tamaño de la economía, tendencia que se apuntalaría por una dinámica creciente del crédito”.