"Lo que estábamos enfrentando es una situación de deuda insostenible", afirmó Guzmán el martes por la tarde en una conferencia de prensa que ofreció en el Palacio de Hacienda para explicar los detalles del acuerdo con los bonistas privados bajo legislación extranjera.

"El Estado va a enfrentar una carga menor de deuda", sostuvo el funcionario nacional, quien destacó que "se ha respetado fuertemente a la ley local".

"Es la plataforma de despegue de la economía", sostuvo el ministro, a lo que agregó que "no hay acuerdo perfecto", y reconoció que "los acreedores también han hecho un esfuerzo importante".

En ese contexto, destacó que espera que el acuerdo al que se llegó active las cláusulas de acción colectiva (CAC), ya que tendrá "una participación muy alta".

"Con las negociaciones del fin de semana se logró que hicieramos lo que habíamos dicho: que Argentina no ofreciese más en términos de intereses ni de capital adeudado, sino cambiar fechas de forma que aumente el VPN de los acreedores y que a nosotros nos permite cumplir con el criterio de sostenibilidad", desarrolló Guzmán.

Además, destacó que ello dará "certidumbre al sector privado". "Había que generar condiciones de estabilidad cambiaria para que las empresas pudieran acceder al crédito", dijo en ese sentido, y destacó también que "había que quitarle al sector público esta situación de asfixia".

En ese sentido, apuntó: "Esto es muy importante para tener condiciones positivas para el desarrollo de un mercado de capitales local".

De ese modo, aclaró: "Esto no se terminó, pero es un paso decisivo que nos pone en una situación ventajosa para terminar la reestructuración de una manera ordenada".

"Le va a dar a la Argentina otra plataforma para despegar cuando la pandemia nos dé tregua", confió el ministro, quien afirmó que pretende pasar de "una deuda insostenible a una sostenible".

"Esto es un paso importante. Era necesario para darle un horizonte de despegue a la Argentina", insistió y aclaró que "no resuelve todos los problemas" del país.

Además, destacó el "apoyo masivo" recibido durante la negociación, incluso por parte del FMI. "No estamos trabajando para nosotros, sino para la Argentina. Estamos cuidando el presente y el futuro del país".

Guzmán afirmó que luego de "solo dos años de haber accedido al crédito internacional, a partir de abril de 2018" el Estado argentino dejó de poder acceder al crédito y tuvo que recurrir a un crédito del FMI, tras lo cual sufrió "tres crisis internacionales".

También destacó que no se le dio una condición más ventajosa a la deuda bajo legislación extranjera respecto a la que se encuentra bajo legislación local y que ahora está votando el Congreso. "Los tenedores en dólares podrán optar por pesificar sus tenencias", detalló sobre el proyecto que elabora la Cámara de Diputados.

Además ponderó el trabajo hecho en los últimos meses para "normalizar la deuda pública en pesos", como un elemento "fundamental para el desarrollo".

"Obviamente la pandemia fue un golpe muy fuerte, estamos viviendo tiempos difíciles, pero las noticias que presento hoy nos permitirán administrar aún mejor esta situación de emergencia", dijo el ministro.

Los números que implica el acuerdo

El ministro precisó también que el acuerdo permite pasar de una situación de deuda insostenible a una de deuda sostenible al diferir los pagos que debe efectuar el país en los próximos años.

Para el Estado, la carga se reduce en total en aproximadamente USD42.500 milones en los próximos cinco años.

De cada 100 dólares ahora Argentina pagará tres dólares de intereses en vez de siete como era antes del acuerdo, especificó también Guzmán. Además, el capital adeudado se reduce un 1,9%, afirmó.

Según dijo, esto equivale a que en los próximos cinco años la carga para el Estado se reduce en aproximadamente USD42.500 milones. Mientras que en el período 2020-2030, "el alivio será de USD37.700 millones". 

Por eso, agregó que en el corto plazo, entre 2020 y 2024, habrá que pagar solamente USD4.500 millones.

El FMI

Guzmán dijo que "el programa con el FMI es necesario" porque Argentina no puede pagarle al organismo en las fechas establecidas, especialmente entre 2021 y 2023.

"Vamos a ir a buscar un programa con el FMI bien distinto que el anterior, que esté basado en premisas que nosotros consideramos más sensatas sobre el funcionamiento de la economía, como la política fiscal y monetaria en momentos de recesión".

Guzmán descartó que el Gobierno pueda usar los aproximadamente USD13.000 millones que faltaban desembolsar del préstamo que el Fondo Monetario le otorgó al gobierno de Mauricio Macri al afirmar que "ese programa Sand By ya ha sido cancelado", y que el próximo paso es "tener un programa distinto".

El plan económico

Sobre el plan económico, Guzmán detalló que se está trabajando en el presupuesto 2021, en el que de detallarán las políticas fiscales para ese año, aunque admitió el contexto de incertidumbre que genera el hecho de no saber cuándo se terminará la pandemia. 

En ese sentido, reafirmó la idea de Alberto Fernández de que el Gobierno trabaja con "objetivos" antes que con un programa preestablecido, tales como la generación de trabajo y divisas. 

"No vamos a presentar un Power Point en el que definamos acciones rígidas a las cuales atarnos. Eso nunca funcionó en Argentina", graficó.