Padres en búsqueda de un colegio para sus hijos
Las claves que priorizan las familias al elegir la escuela apropiada para niños y adolescentes. Recomendaciones de educadores y especialistas.
El comienzo de un nuevo ciclo lectivo significa para muchos padres enfrentarse a la compleja decisión de buscar un colegio para sus hijos que se ajuste a sus demandas educativas, económicas y pedagógicas sin descuidar las necesidades particulares de cada niño o adolescente. Esta elección no es una tarea sencilla, en parte debido a la amplia oferta de instituciones, cada una con sus respectivos sistemas de enseñanza, y por otro lado, por los factores extracurriculares que se deben considerar, tales como el valor de una cuota, en el caso de las escuelas privadas; la ubicación y las expectativas de adultos y de los chicos.
Los criterios para seleccionar un colegio pueden ser variados, pero para los padres y madres argentinos algunos resultan más importantes que otros. A la hora de tomar una decisión, las familias cuyos hijos asisten a instituciones de gestión estatal mencionan que el principal criterio es la cercanía del hogar (63,1%), que suele ser uno de los principales factores determinantes en el proceso de asignación de vacantes en este sector de gestión, mientras que en la gestión privada las familias priorizan la reputación académica (50,9%) y la propuesta pedagógica (48,0%). Los datos surgen del informe “¿Qué priorizan las familias al elegir la escuela de sus hijos?”, del Observatorio de Argentinos por la Educación, basado en la Encuesta Nacional Escolar (ENE).
Al momento de la elección escolar, “en ambos sectores se registran como cuestiones comunes las referencias sobre el equipo docente y la extensión de la jornada. Como elementos diferenciales, en el ámbito estatal hay un muy importante peso de la cercanía de la escuela, y en el privado, de la propuesta académica”, explica Sandra Ziegler (FLACSO Argentina), coautora del informe junto a Gabriela Catri y Eugenia Orlicki.
Las diferencias identificadas en el informe mencionado “marcan los posicionamientos de los electores ante la propuesta escolar y las valoraciones sobre las escuelas en virtud de las oportunidades educativas, que se encuentran desigualmente distribuidas entre la población”, agrega Ziegler.
Por su parte, la médica especialista en psiquiatría infanto juvenil Silvia Ongini (M.N. 69.218) señala que esta decisión implica “elegir un montón de cosas para un chico, no solo el nivel académico que a veces responde más a los deseos y expectativas de los padres que de los niños” pero a su vez, aclara que “hay decisiones de cuidado que son de los adultos”. “Hay que escuchar a los chicos y tenerlos en cuenta, pero no podemos delegar la función de decisión en un niño e incluso en adolescentes”, remarca la profesional del departamento de pediatría del Hospital de Clínicas José de San Martín.
Aprendizajes y vínculosLa incorporación de aprendizajes es la principal expectativa que depositan en la escuela tanto las familias de gestión estatal (67%) como las de gestión privada (69%), de acuerdo a la investigación del Observatorio. Sin embargo, las principales diferencias entre los motivos que impulsan la decisión entre un sector y otro se dan en relación con la expectativa de que los niños encuentren en la escuela un espacio de socialización y encuentro con pares (55% privada y 39% estatal), y en menor medida, que la escuela los prepare para el mundo laboral (55% privada y 48% estatal).
En este sentido, Ongini advierte: “Se debe tener muy en claro que la escuela no solo es un ámbito de aprendizaje, que es su objetivo fundamental, sino también de socialización secundaria, de cómo se sale a la sociedad, la integración de normas, relación con pares, con otras figuras significativas de autoridad que van a ser los docentes”. Asimismo, los padres deben considerar cuánto trabaja cada escuela en la integración de todos los niños y adolescentes y en particular, cómo interviene en situaciones conflictivas o de bullying. “Es en estos casos en que la institución demuestra cuan capacitada está para mitigar estas expresiones de violencia. Es importante que los valores de la casa estén alineados con los valores de la escuela en ese sentido, no necesariamente con cuestiones dogmáticas o religiosas”, asegura la psiquiatra infanto juvenil.
En tanto, Guillermina Tiramonti, investigadora de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) destaca que en el circuito privado “las comunidades escolares se conforman por afinidades sociales e intereses pedagógicos que rebasan los límites geográficos”, por lo tanto, “es de suponer que esto impacta en la conformación de las identidades de los alumnos, que en el circuito privado seguramente se definen en gran medida por la escuela a la que se concurre, mientras que en el circuito estatal (excepto en los casos de las escuelas públicas emblemáticas) la pertenencia escolar tiene menor relevancia en la construcción de las identidades”, reflexiona la profesional.
Metodologías alternativasLas demandas sociales y laborales del mundo actual hacen que muchos padres se pregunten si la metodología tradicional de enseñanza, a la que suscriben la gran mayoría de las escuelas en la Argentina, es apropiada para sus hijos, especialmente para aquellos chicos y adolescentes que “se aburren” en clases o no logran interesarse en los métodos educativos históricos. Las escuelas alternativas parecen ser la respuesta a este tipo de casos, entre diferentes opciones educativas, como el sistema Waldorf, el “homeschooling” (educación en el hogar) y el método logosófico, estas propuestas suman cada día más adeptos y menos críticos.
En un universo de cambios acelerados y la digitalización de todos los aspectos de su vida, los niños buscan nuevas formas de aprender y muestran resistencia ante las estructuras educativas más antiguas, esta es una de las deudas pendientes del sistema tradicional.
“Uno de los pilares del método logosófico de enseñanza es que interpenetra los contenidos curriculares, entonces se va adaptando a las distintas necesidades de las sociedades en su tiempo. Por ejemplo, en los últimos años se adaptó a todo lo que tiene que ver con brindar herramientas para la educación financiera o para el emprendedorismo”, explica Valeria Oreiro, rectora del nivel secundario del Colegio Logosófico González Pecotche y ex alumna de la institución.
Esta pedagogía tiene su origen en la logosofía, una ciencia creada por el educador argentino Carlos Bernardo Gonzalez Pecoche que “educa para la vida consciente, promoviendo el conocimiento de uno mismo y el desarrollo biopsicoespiritual, es decir que apunta a la educación integral y propicia el cultivo de valores permanentes para la vida. De acuerdo a esta filosofía, el cambio social se produce a partir del cambio individual”, afirma Oreiro. El objetivo de esta metodología es estimular en niños y adolescentes las funciones de su inteligencia en equilibrio con el cultivo de su sensibilidad. “Darles la confianza para que puedan generar sus proyectos, puedan probarse. El error es el camino al aprendizaje y es el punto de partida hacia un futuro, no condenarlos sino al contrario, considerarlo con la mayor naturalidad posible”, dice la representante del centro educativo.
Con esta mirada se diseñan vivencias pedagógicas para incorporar valores como el respeto, la tolerancia, la libertad responsable, el valor del esfuerzo, la iniciativa y el aprendizaje generoso.
En relación a la convivencia, la pedagogía logosófica “previene el surgimiento de conflictos y cuando estos aparecen, brinda las herramientas para que los niños y adolescentes puedan ir resolviéndolos. Así se previenen muchas situaciones porque se valora muchísimo el uso de la palabra y así se transmite desde el nivel inicial, pasando por el nivel primario y también en el secundario”, señala la rectora.
Por su parte, Carla Martínez Reimondo, directora de los niveles inicial y primario de la institución destaca que “el ambiente es el potenciador de los aprendizajes”. A su vez aclara: “Trabajamos mucho con el respeto a cada uno por su individualidad pero fundamentalmente con el afecto. De esta forma, tanto niños como adolescentes están muy contentos de venir al colegio, contentos con las horas que tienen que pasar allí”, destaca la educadora.
Las familias que eligen el método logosófico valoran principalmente el acompañamiento que se realiza en la evolución individual de cada uno de los alumnos, no solo en lo académico sino en lo socioafectivo, en la convivencia y en lo académico, coinciden las profesionales.
Cabe mencionar que esta pedagogía centenaria sigue la currícula de cada ministerio de educación para poder ser homologada pero cuenta con un método de enseñanza particular que rompe con el paradigma de la formación tradicional. Se estima que existen unos 2.000 jardines de infantes, 1.000 escuelas y 650 centros de estudios superiores Waldorf en 60 países, en su mayoría, independientes.


